Estadounidenses afincadas en Asturias alertan sobre Trump: «Va a disminuir la democracia y la ley para aumentar su poder»
ASTURIAS
Keena Blume y Jessica Craig rechazan públicamente la deriva autoritaria de la segunda Administración del presidente norteamericano. «La única cosa buena de Trump es que ahora todos pueden ver la cara más destructiva de Estados Unidos», aseguran
22 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Primero fue Vladímir Putin, después Benjamín Netanyahu y ahora es Donald Trump quien recurre a las presiones políticas y a las acciones militares para consolidar y reforzar su poder. En el que es su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos busca ampliar con creces su influencia en el ámbito internacional. Tras la ofensiva en Venezuela, donde capturó a Nicolás Maduro y lo puso ante la justicia, intensifica ahora su presión sobre Groenlandia, amenazando con imponer aranceles a quienes no respalden sus planes anexionistas con la isla danesa. Y, por si fuera poco, no descarta intervenir en Irán, al considerar que «es hora de buscar un nuevo gobierno» en esta región de Oriente Medio.
Las intenciones de Washington mantienen actualmente dividida a la sociedad estadounidense. Mientras algunos apoyan las decisiones de la Casa Blanca por considerarlas necesarias para proteger los intereses del país en el ámbito internacional, muchas personas se oponen a las medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos al considerarlas controvertidas. Entre quienes rechazan esta deriva autoritaria de la segunda Administración de Donald Trump se encuentran Keena Blume y Jessica Craig, dos norteamericanas afincadas en Asturias. Ambas son críticas acérrimas del empresario y político desde su llegada a la presidencia de la mano del Partido Republicano.
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«La única cosa buena de Donald Trump es que ahora todos pueden ver la cara más fea y destructiva de Estados Unidos», asegura Jessica, quien hace dos décadas decidió mudarse a España porque ya intuía hacia donde se dirigía su nación. «Ha sido el responsable de destruir todo lo que valoramos en nuestro país. Ni siquiera respeta la Constitución ni acata las decisiones del Congreso. Ha instaurado una agenda fascista de extrema derecha que solo beneficia a unos pocos», apunta Keena, quien «realmente» ha cumplido el sueño americano en Asturias, puesto que, a pesar de la creencia popular, su tierra natal no está repleta de oportunidades al alcance de todo el mundo.
De todas formas, buena parte de los problemas sociales y económicos que afectan a día de hoy a la población de Estados Unidos se remonta a tiempos pasados. «Tienen raíces más profundas», asegura Keena, antes de señalar que «el racismo, la misoginia, la crueldad, las mentiras, la falsa narrativa a través de los medios de comunicación y la discriminación no son nada nuevo en nuestra sociedad». Pero, sí que es cierto que con la administración de Donald Trump se han acelerado ciertas tendencias y se han visibilizado conflictos que antes permanecían más ocultos. «Él es el vehículo perfecto para quienes quieren poner todo al orden del día», reconoce sobre el líder estadounidense.
Jessica considera que la política exterior de la Casa Blanca es la que está teniendo un mayor impacto en el país. Por supuesto, negativo. «La implementación del Proyecto 2025 es lo más perjudicial. Es una red de políticas que afectan a todos. Desde inmigrantes, minorías, pobres, mujeres hasta estadounidenses y personas fuera de Estados Unidos. La implementación de este plan impacta nuestro medioambiente, la salud, la economía y la seguridad. Incluso si alguien cree que ello no le afecta, sí lo hace», advierte Keena. En resumidas cuentas, según la estadounidense afincada en Colunga, con esta y otras medidas, Trump «va a disminuir la democracia y la ley para aumentar su poder».
De hecho, de acuerdo con Jessica, el presidente republicano está empeñado en «demostrar que Estados Unidos es el poder supremo de hemisferio occidental». «Lo que ha hecho en Venezuela está fuera del marco del derecho internacional. Y esto sienta un precedente: si eres una superpotencia, estás exento de estas leyes. En vista de esto, no hay incentivo para que ciertos países respeten la soberanía y las fronteras de las naciones más pequeñas. Ha amenazado también a Groenlandia con el pretexto de la seguridad, cuando en realidad Estados Unidos ya tenía bases allí», lamenta Keena. Advierte así que «la verdadera razón» de las presiones de Trump son para «apropiarse de los recursos naturales» con el objeto de «beneficiar a unas pocas empresas estadounidenses que donarán o invertirán dinero en él».
Con esta postura autoritaria, la Administración de Donald Trump ha incrementado la tensión global, lo que reabre el debate sobre si el mandatario podría conducir al mundo hacia una tercera guerra mundial. Jessica no sabe qué ocurrirá, aunque reconoce que, con estas acciones, «Estados Unidos ya no actúa como defensor de la democracia». Keena, por su parte, considera que la posibilidad de un conflicto a gran escala dependerá de lo que hagan «los demás líderes mundiales». «A menos que los estadounidenses actuemos, él hará lo que sea necesario para escapar de la justicia, incluso si eso implica destruir todo a su paso», avisa.
Ante esta situación que atraviesa su país natal, las norteamericanas afincadas en Asturias tienen claro cómo se debe de actuar para que líderes con las mismas intenciones que Donald Trump no lleguen al poder. «En Estados Unidos ya es demasiado tarde para evitar esta catástrofe. La administración de Biden, cuando tuvo la oportunidad, no hice cambios bastantes fuertes para ello… Pero, el resto del mundo, especialmente la Unión Europea, sí que debería tomar en serio el avance de la extrema derecha en la sociedad y en las instituciones de gobierno», apercibe Jessica Craig.
A Keena, en cambio, le parece fundamental acabar con la posibilidad de comprar elecciones y enriquecerse a través de la política. «No podemos permitir que las corporaciones sean tratadas como personas en lo que respecta a las donaciones políticas. Tenemos que abolir los grupos políticos opacos que canalizan dinero del extranjero para influir en las elecciones. La acumulación de riqueza no debería otorgar a ningún individuo mayor influencia sobre las decisiones políticas. Del mismo modo, servir al público no debería permitir el acceso a la acumulación de riqueza», admite la estadounidense que sobrevivió a los ataques terroristas perpetrados la mañana del martes 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
Jessica Craig y Keena Blum no son las únicas estadounidenses que denuncian públicamente las recientes acciones llevadas a cabo por parte de la administración de Donald Trump. Cada vez son más los ciudadanos y, sobre todo, expertos norteamericanos que advierten sobre los riesgos de la deriva autoritaria de la Casa Blanca, desde donde se está redefiniendo el papel de Estados Unidos en el mundo. Sus voces ponen de relieve la necesidad de un mayor control del poder para proteger la democracia y los derechos fundamentales.