Alanís, un central para asentar un estilo

Analizamos qué puede aportar el central mexicano al Real Oviedo

Oswaldo Alanís celebra un gol con México
Oswaldo Alanís celebra un gol con México

Oviedo

Cuando un servidor lee Michoacán piensa inevitablemente en Rafa Márquez, el ya legendario central mexicano que durante siete años jugó en el FC Barcelona y que cuenta con cinco mundiales a sus espaldas, un hito solo igualado por su compatriota Antonio Carbajal, el alemán Lothar Matthaus y el italiano Gianluigi Buffon.

Márquez nació en Zamora de Hidalgo, ciudad del ya mencionado estado de Michoacán. A 174 kilómetros de dicha urbe se encuentra Morelia, lugar que vio nacer a Oswaldo Alanís, el último fichaje del Real Oviedo. Central como 'El Kaiser', Alanís comparte muchas de las virtudes que hicieron una estrella al zaguero culé. 

Zurdo, una de las grandes armas del nuevo '3' del Oviedo es su golpeo de balón. Tanto en acciones de estrategia como en movimiento, bien desde su propio campo buscando la espalda de la defensa o en la frontal del área buscando la escuadra rival. 

Si Márquez destacó por su capacidad para adaptarse, tanto de central como de mediocentro, al juego de posición de La Masía, Oswaldo Alanís es un jugador perfecto para dicha forma de entender el fútbol. Por ello Juan Carlos Osorio, seleccionador mexicano los últimos tres años, confió mucho en él, aunque finalmente no lo convocase para ir al Mundial.

Conocido como El Profesor, Osorio es un entrenador metódico, que bebe de la escuela de Marcelo Bielsa o Pep Guardiola y cuyas técnicas de entrenamiento no suelen estar bien vistas por la prensa pero sí por sus jugadores. Osorio quiso implantar en la selección mexicana un juego de posesión con el potencial suficiente para superar cualquier defensa. Con la presión tras pérdida como bandera, recuperar pronto e iniciar el ataque era el ABC de su Tricolor.

El seleccionador vio en Alanís un zaguero perfecto para su estilo de juego. Lo quiso adaptar al lateral buscando una mejor salida de balón por el flanco izquierdo, pero la capacidad de Oswaldo para atraer rivales y liberar al siguiente jugador del engranaje era una cualidad muy apreciada por su técnico, por ello también jugó de central.

Finalmente, la polémica vivida en Chivas y la aparición del central de 20 años Edson Álvarez dejó sin Mundial a Alanís, una decisión muy criticada en México. Ya conocemos la historia posterior: el central firmó por el Getafe, el club azulón cambió de secretaría técnica y Bordalás no le veía sitio en su equipo, rescindió y ahora aterriza en Oviedo.

Juan Antonio Anquela se encuentra con un central especial cuando parecía que su defensa ya estaba cerrada. Si el Real Oviedo que veremos durante la 18/19 es el que maniató al Extremadura a través del balón en la primera jornada de Liga, Alanís puede ser un fichaje que potenciaría muchísimo dicho estilo de juego.

Sí es verdad que no todo es color de rosa y a campo abierto puede tener más problemas para defender. No es excesivamente rápido y su buena lectura de juego para ir al cruce es su gran arma para ganar duelos individuales. Tanto por su parecido futbolístico como también estilístico, en México le comparaban mucho con Mats Hummels, central alemán del Bayern.

Alanís completa una zaga versátil, adaptable a distintos contextos y que, a falta de un corregidor rápido, cuenta con el potencial suficiente para ser el sustento de un gran equipo. Veremos si el central mexicano se consolida en Europa y le da un plus de calidad a la salida de balón del Real Oviedo. 

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