«Omar Ramos es un jugador diferencial en Segunda División»

Entrevista con Jaime Pérez, mano derecha de Asier Garitano en Leganés, último equipo del nuevo fichaje carbayón

Jaime Pérez y Asier Garitano en el banquillo del Leganés
Jaime Pérez y Asier Garitano en el banquillo del Leganés

Oviedo

El Leganés de Asier Garitano fue un equipo indudablemente de autor. Con el técnico vasco a los mandos, los 'pepineros' consiguieron dos ascensos y, seguramente lo más difícil, asentarse en la maxima categoría. La mano derecha de Garitano en Butarque tenía nombre y apellidos: Jaime Pérez (Alicante, 1975).

El alicantino fue segundo técnico del Leganés desde 2013, cuando todavía estaban en Segunda B, hasta junio de este año, momento en el que Garitano hizo las maletas y puso rumbo a la Real Sociedad. Pocas personas conocen a Omar Ramos, flamante nuevo fichaje del Real Oviedo, mejor que Jaime. Con él hablamos de lo que puede darle el jugador tinerfeño al conjunto de Anquela.

-Omar Ramos llegó al Leganés en el verano de 2015, antes de comenzar su segundo año en Segunda. ¿Qué buscaron con el fichaje?

-Un salto de calidad al grupo. Éramos un equipo que en nuestra primera temporada en Segunda trabajamos muy bien. Típico equipo recién ascendido de Segunda B, comprometidos con lo que hacen. Al estilo del Reus de hace dos temporadas.

Queríamos dar un salto cualitativo que, sobre todo en banda derecha, nos diera algo más en ataque. Sobre todo buscábamos a alguien que influyera mucho en el juego ofensivo. Salió la opción de Omar, que estaba en el Valladolid, un equipo puntero de Segunda. Había tocado Primera División y era una opción muy interesante. Nos costo convencerlo porque a priori Leganés parecía un proyecto bajo en la categoría, pero lo logramos.

-Jugó 34 partidos aquel año en Segunda, 29 como titular. ¿Fue muy importante en el ascenso?

-El equipo conseguía atacar de dos formas, una más rápida y vertical que conseguimos de la mano de Szymanowski y luego también éramos capaces de dormir un poco el balón y hacer ataques más elaborados. Omar es capaz de desbordar hacia fuera y de influir en el juego ofensivo cuando se iba para dentro.

-Logró ser muy productivo, ¿no?

-Su influencia en los goles del equipo fue tremenda. A mitad de temporada miramos cómo habían sido nuestros tantos y en un porcentaje muy alto Omar había intervenido. No es muy rápido pero sí es muy completo, en el sentido de que es capaz de desbordar, de meterse por dentro y sacar un centro de zurda, de irse por fuera… Es un jugador diferencial en Segunda División, da ese algo diferente que necesitan los equipos.

Además sacaba el balón parado. Rematábamos muchas más acciones si era él el que ejecutaba el lanzamiento, más que con cualquier otro.

-El Leganés era un equipo tremendamente trabajado tácticamente. Ya en Priemra, con un equipo técnicamente limitado conseguisteis competir contra cualquiera en la máxima categoría. ¿Cómo se manejaba Omar en esa presión tan específica que hacían?

-Sufría un poco más, sí. Tuvo una lesión bastante larga, algo que se complicó desde finales de la temporada del ascenso. Comienza la pretemporada del primer año en Primera lesionado y recae. Le costó entrar al equipo aquel primer año. Es un jugador con talento que necesita de una estabilidad, pero que es capaz de hacer cosas diferentes a lo que otros no llegan.

-Con respecto a esa capacidad ofensiva, ¿consiguió ser en Primera todo lo diferencial que fue en Segunda?

-Seguía siendo un jugador que nos daba mucho, porque cuando está en forma y a gusto es muy bueno. Obviamente le costaba destacar tanto porque en Primera todo es más difícil, tanto el ritmo como el nivel individual de los futbolistas, sobre todo de los defensas.

Hay otro punto importante y es que en nosotros no podíamos dominar tanto los partidos, algo que sí hacíamos en Segunda. Teníamos mucho menos tiempo el balón y Omar sufría. Si el Oviedo es capaz de dominar los partidos él se verá beneficiado.

-Hablando ya del aspecto individual y centrándonos en lo ofensivo, ¿qué destacaría más de Omar?

-La capacidad que tiene de ver los desmarques de los compañeros, los centros desde la derecha y las acciones de uno contra uno. Ahí es muy bueno. Cuando regatea a su marca es capaz de sacar centros muy rápido, no necesita casi nada de espacio. Tanto con derecha como con izquierda.

En el curso del ascenso fue capaz de ser el mejor jugador de banda derecha de la temporada. Esos futbolistas capaces de ser diferentes son difíciles de encontrar. Como todo pues hay que esperar y puede salir bien o mal, pero es un gran fichaje del Oviedo. Ojalá el ambiente sea el correcto y él se adapte.

-¿Le sorprendió que se quedara sin equipo?

-Conociéndolo como lo conozco, ha buscado el proyecto y el momento. A cualquier sitio y a cualquier precio él no iba a ir. Cuando un jugador es muy joven pues tiene muchas ansias de jugar, pero cuando ya es más veterano y se mezcla esa personalidad con el tema de los representantes pues… El para rendir tiene que estar en ambientes concretos, los jugadores así prefieren esperar. Esperemos que con buen criterio, este del Real Oviedo es un proyecto importante para él.

-El Oviedo de Anquela ha mostrado dos caras: una en la que puede dominar al rival a través del balón y otra en la que, tras una presión intensa y alta, busca robar y atacar rápido. ¿En qué estilo lo ve mejor?

-Omar se puede adaptar un poco a las dos cosas, también depende del rival y del partido. Con nosotros por ejemplo llegó a jugar de lateral izquierdo, así que dependiendo de la altura de los carriles pues podría jugar ahí. Pero en derecha, en la función que hace Saúl en izquierda, creo que podría adaptarse bien.

Él no necesita muchas ayudas del lateral o del delantero, es capaz de generar por si solo yéndose hacia adentro. En banda izquierda no jugó mucho con nosotros, sí lo probamos en la mediapunta. Pero el grueso de los partidos jugó en derecha y es ahí donde mejor rendimiento dio.

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