La Pizarra: Cuando la moneda sale cara

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Juan Antonio Anquela, antes de un Oviedo-Sporting
Juan Antonio Anquela, antes de un Oviedo-Sporting Óscar Cela

Analizamos en cinco claves la victoria del Real Oviedo ante el Numancia

08 ene 2019 . Actualizado a las 21:14 h.

Después de unos meses de competición en los que, sin llegar a realizar un juego brillante, el Real Oviedo sumó menos puntos de los que le correspondió, los azules iniciaron el 2019 a la inversa. Ante el Numancia, los de Juan Antonio Anquela se llevaron una victoria clave tras 90 minutos llenos de dudas. Tres puntos que sirven de poco a la hora de cimentar algo sólido en lo referente al juego, pero que pueden facilitar, y mucho, dicha construcción en el futuro más cercano. 

Una genialidad que cambió el guión

Por semana, López Garai dijo que el Oviedo era un equipo capaz de jugar de muchas formas. Imaginó un partido complejo en el que ambos equipos podían llevar el peso del juego y que el dominio del mismo se alternaría durante los 90 minutos. Javi Hernández evitó todo esto.

No se habían cumplido los cinco minutos de juego cuando el jerezano, de nuevo carrilero, se internó por la izquierda, dejó sentados a Yeboah y Escassi con un movimiento y puso el balón en la base del palo derecho de la portería de Juan Carlos. A partir de ahí, las conducciones de Yoel Bárcenas y Viti pasaron a ser las únicas armas capaces de estirar a un Oviedo incapaz de asentarse con balón.