Los focos apuntan a Borja Sánchez

El ovetense, que no había jugado casi nada en estas primeras jornadas, lideró la reacción ante el Extremadura

Borja Sánchez ante el Extremadura
Borja Sánchez ante el Extremadura

Oviedo

Era muy difícil de entender que en un equipo con tantos problemas colectivos como es este Real Oviedo no se apostara en cinco jornadas por un jugador como Borja Sánchez. Los 18 minutos que jugó el centrocampista ante el Elche, cuando el 0-2 ya iluminaba el marcador, fue lo único que le dio Sergio Egea al ovetense. Tras lo visto ayer, se entiende todavía menos.

Mediocentro en el doble pivote de un equipo ya de por sí partido a la mitad tras el fiasco del 0-1 y con todos sus jugadores lejos de su máximo nivel de confianza. Ese fue el contexto que Borja Sánchez, especialista en zona de tres cuartos, se encontró cuando pisó ayer el césped del Carlos Tartiere. 

El ovetense partió desde el banquillo y Rozada apostó por Sangalli, Bárcenas y Saúl por detrás de Ortuño. 79 minutos después, el panameño no había dado señales de vida y Berjón y el ex del Alcorcón solo podían hacer daño al Extremadura a base de chispazos. Fue Borja el que con su entrada, en pocos minutos, conjugó todas esas armas y volcó el campo a la portería de Casto.

El '19' carbayón pidió el balón desde el primer momento, condujo cuando tenía que hacerlo, la soltaba cuando debía y arriesgaba cuando la jugada lo pedía. Sus once minutos tienen pocas pegas. Y al margen del juego, que siempre es lo más importante, su impacto también fue emocional. 

El Carlos Tartiere, después de un mes de competición sin nada en lo que creer, se encontró con un jugador que lideraba y al que miraba con la sensación de que algo iba a pasar cada vez que la tocaba. Y eso en Segunda División no es nada habitual.

«Estoy contento por él porque se lo merece», dijo Rozada en rueda de prensa. El Toralín, y veremos si partiendo desde el once inicial, es la siguiente parada para refrendar la tan esperada aparición de Borja Sánchez en el Real Oviedo. 

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