El centrocampista recibió el premio al mejor futbolista azul del mes de noviembre
13 dic 2020 . Actualizado a las 12:42 h.Edgar González ha caído de pie en Oviedo. El centrocampista es una de las piezas claves del esquema de José Ángel Ziganda, ofreciendo unas altas prestaciones en la buena racha del conjunto azul. Su rendimiento sobre el césped le ha valido para ser nombrado mejor futbolista del equipo durante el mes de noviembre.
El catalán no echa las campanas al vuelo, evita relajaciones y se muestra confiado en el trabajo de toda la plantilla, uno de los secretos del buen momento carbayón: «Vi cómo se entrenaba, cómo se competía… La competencia es muy grande y eso te hace dar un plus en los partidos».
El momento del equipo
«Tranquilidad la teníamos todos dentro del equipo. Sabíamos que se está trabajando muy bien. Cuando los resultados acompañan al trabajo, mucho más positivo. Es para lo que trabajamos, para conseguir los tres puntos cada jornada».
«No nos debemos relajar. Hay que seguir trabajando igual. Es la clave de las victorias que hemos conseguido».
«Lo tuve claro desde que llegué. Vi cómo se entrenaba, cómo se competía… La competencia es muy grande y eso te hace dar un plus en los partidos. Esa intensidad que hay en los entrenos, la llevamos a los partidos. Desde el primer día, hemos sido un equipo muy reconocible y hemos ido mejorando las cosas. Han llegado jugadores de fuera y se han tenido que cambiar cosas. En base al trabajo, ahora se están dando resultados».
Su estado de forma, su demarcación y el problema de las amarillas
«Central es una posición en la que he jugado desde pequeño. En fútbol profesional, solo había jugado una vez. Me sentí cómodo y lo importante fue conseguir los tres puntos. Eso hizo que nos fuéramos todos felices».
«No es tanto estar apercibido como hacer la reflexión que estaba teniendo demasiadas amarillas. En los últimos no me han mostrado ninguna. No pienso que haya ido con miedo. He hecho lo mismo, pero con un poco más de consciencia en ciertas partes del campo donde no hacen falta según qué faltas o según qué situaciones».
«Ya dije la última vez que algunas amarillas eran injustas, algunas se podían discutir, otras eran situaciones que lo requerían… Lo importante es que las que no eran necesarias, no hacerlas».
«Cada partido es una situación distinta. Contra el Sabadell era central y era una situación distinta. Ante el Tenerife sí que llegué más al área. Quizá, en otros partidos, al tener más el control del partido, hace que no llegue tanto al ataque. Es algo en lo que no estoy pensando. Cuando veo la situación de cada partido para poder llegar al área, intento hacerlo. Nadie me ha dicho que no lo haga».
Su aterrizaje en Oviedo
«Desde que llegué, lo dije. Me gustan las ciudades donde la gente lo vive mucho, donde se nota la pasión por el fútbol. Vas por la calle y te hablan. Cuando las cosas van mal, te exigen. Cuando ganas, te felicitan. A mí, me gusta mucho y me siento muy cómodo».
«Desde el primer día la gente me acogió muy bien. Los echamos de menos. Siempre digo que me gustaría poder jugar en el estadio con gente. Tiene que ser muy bonito, pero notamos el apoyo, aunque no estén en el campo».