El valor de toda esta sidra certificada superó los siete millones de euros, un 16,7 por ciento más, según el balance ofrecido este miércoles por el Consejo Regulador
04 feb 2026 . Actualizado a las 19:13 h.La Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias emitió el pasado año 4.964.000 contraetiquetas para certificar el producto, lo que supone un aumento del 7,3% respecto a 2024 y un nuevo récord histórico. El valor de toda esta sidra certificada superó los siete millones de euros, un 16,7 por ciento más, según el balance ofrecido este miércoles por el Consejo Regulador, que ha destacado «la buena evolución del consumo» y «la confianza del mercado en la marca Sidra de Asturias».
La DOP Sidra de Asturias cuenta con 34 llagares, 395 cosecheros y 918 pomaradas con un total de 1.168 hectáreas inscritas, lo que supone un incremento de la superficie del 20 por ciento. Durante el pasado año se entregaron 7.675.160 kilogramos de manzana con destino a la DOP Sidra de Asturias y se elaboraron 5.567.056 litros de sidra.
Respecto a los canales de comercialización, el 82 por ciento de las ventas corresponden al canal hostelero, el 8 por ciento al sector de la distribución de alimentación y el 10 por ciento restante a la venta directa en llagar. El 95 por ciento de las ventas de sidra natural tradicional se realizan en Asturias, mientras que el 5 por ciento restante se distribuye en el resto del país.
Por su parte, las entregas de contraetiquetas de sidras naturales espumosas crecieron ligeramente hasta alcanzar las 108.000 unidades. El presidente del Consejo Regulador, Jorge García, ha resalado el crecimiento estructural del sector, especialmente en el aumento de la superficie inscrita, algo que ha atribuido a una labor constante de control y certificación, basada en la búsqueda de la calidad, «que es, al final, el verdadero éxito de la Denominación de Origen».
Según informa Efe, desde la DOP Sidra de Asturias se afronta el presente año con optimismo «por la gran calidad de las sidras» y por el reciente reconocimiento de la cultura sidrera asturiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en diciembre de 2024, «un hito que refuerza el valor cultural, social y económico del sector».