Marcos Ferro, campeón de España de la SIP Supernova 2026: «Gané con un cóctel que lleva pimiento de Padrón»
SABE BIEN
El barman llevará a la final mundial de Japón el próximo mes de mayo este combinado elaborado también con tequila, licor triple seco, zumo de pomelo y lima. «Teníamos que hacer nuestra versión del clásico Paloma y conectarla con México», afirma
28 abr 2026 . Actualizado a las 08:41 h.Marcos Ferro (Padrón, 1998), tenía claro que quería dedicarse al mundo de la hostelería desde bien pronto. Por eso, en cuanto pudo abrió su propio local en la villa padronesa bajo el concepto de Coffee and Cocktail Bar. Este verano, Bótanico —como así se llama— cumplirá tres años y ya se podrá degustar allí la elaboración que lo convirtió en el campeón de España del concurso SIP Supernova 2026, organizado por la marca de destilados Pernod Ricard. Ahora, se prepara para disputar la final mundial en Tokio, que se celebrará del 9 al 14 de mayo.
—¿Cómo nace Botánico?
—Me gustaba la coctelería y además veía que no existía nada así en Padrón. Creía que era un buen nicho, pero también era arriesgado porque la gente no tenía mucha idea de ese mundo.
—Cursó un ciclo superior de Dirección de Servicios de Restauración. Después de eso, ¿ha seguido formándose en coctelería?
—No hice ningún curso específico, aunque sí me presenté a un concurso. La formación que tengo es autodidacta de libros, vídeos o de hablar con jefes del sector y visitar bares.
—¿En qué consiste el SIP Supernova?
—Básicamente, es un concurso que organiza Pernod Ricard, una marca de bebidas internacional y la segunda empresa más grande de destilados del mundo. De lo que se trata es de encontrar talento joven, por decirlo de alguna forma, o a gente que puede tener talento, pero que no llega a desarrollarlo por ciertas circunstancias, como nos pasa a muchos que estamos en un bar pequeño, en una ciudad pequeña... y no contamos con los recursos que tiene una persona que trabaja en una coctelería top de Barcelona o Madrid. Según tengo entendido, tampoco se podían presentar todos los que quisieran, sino que ellos seleccionaban a los que podían encajar en el concurso para que no pudiera ir cualquiera. Además, una de las condiciones para participar era que había que tener menos de 6 años de experiencia en el sector.
—¿Cómo fue el proceso?
—La final se celebró en una coctelería del centro de Madrid y fuimos finalistas siete personas. Antes de eso hubo un primer corte y después una semifinal. En todas las fases hice el mismo cóctel.
—¿En qué consistía la elaboración que presentó?
—Había que partir del clásico cóctel Paloma, elaborado con tequila blanco, zumo de lima y zumo de pomelo. Tuvimos que crear una versión propia, bien cambiando o añadiendo un ingrediente, pero respetando su base. El mío llevaba tequila, licor triple seco, zumo de pomelo y, además, le añadí un cordial de pimiento de Padrón. El cordial es como un sirope al que le echas un cítrico y lo puedes hacer de lo que quieras. Se trata de coger el azúcar y macerarlo con el ingrediente que elijas. En mi caso, lo hice con ese elemento y después le eché el zumo de lima. El cóctel queda con un toque dulce y a la vez cítrico, es muy balanceado.
—¿En qué momento decidió que el ingrediente que iba a introducir era el pimiento de Padrón?
—Otra de las bases del concurso era que tenías que contar una historia alrededor del cóctel, explicando por qué cambiabas o añadías esos ingredientes para hacer tu versión. Había que intentar conectarlo de alguna forma con algo que tuviera que ver con el tequila o México. Elegí el pimiento de Padrón porque viene de allí. Hay una historia que dice que llegó aquí gracias a un monje franciscano del convento de Herbón, que fue de misionero a Sudamérica y se trajo de México un tipo de pimiento de la familia de los jalapeños. Posteriormente lo plantó en Herbón.
—¿Durante cuánto tiempo estuvo haciendo pruebas?
—Más o menos, estuve cerca de un mes, preparándolo. El cordial me llevó dos días hacerlo.
—¿Cuál fue el premio?
—Un trofeo y productos de la marca. Pero el premio más importante es poder ir una semana a Tokio (Japón) a competir en la final mundial del concurso. Somos 14 países en total.
—En el caso de ganar el mundial allá, ¿qué podría llevarse?
—No sé si hay premio en metálico, pero te llevan a México a visitar una destilería de la marca. Después también tienes formación y cursos para estar con bartenders internacionales y la oportunidad de trabajar con ellos una temporada. Lo que buscan es intentar que crezcas y te formes en el sector y, de esta forma, puedes llegar a gente que tiene bares que están considerados los mejores del mundo como Nueva York.