¿Qué significa tener una estrella Michelin?

OPINIÓN

27 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Te has preguntado alguna vez qué significa ganar una estrella Michelin? Muchos, casi todos ajenos al sector, responderán que una excusa para poder subir el precio, darse un capricho, salir en Masterchef o aumentar el personal en nómina. Pues bien, ganar una estrella Michelin es para muchos una meta, un objetivo o un logro. Es una manera de ver reconocido un talento, un esfuerzo y en muchas ocasiones un sacrificio. Es el sudor de aquellos que muchas veces han recorrido cocinas de todo el mundo aprendiendo de los mejores y viviendo en habitaciones compartidas casi pagando por trabajar. Porque sí, señores, una estancia laboral de prácticas en alguno de los pluriestrellados a veces no es tan bonito como lo pintan, pero de eso hablaremos en otro artículo.

Ganar una estrella Michelin es que el móvil rebose de llamadas y todos los medios se centren en ti e, indudablemente, también es un chute de prestigio para el cocinero que lo recibe. Asimismo, es un empujón que permite dar a conocer un territorio y sus productos y, lo que es más importante, la gastronomía general de la zona.

Por esto y por más, cuando me preguntan qué opino de la guía Michelin siento una bipolaridad absoluta. Por un lado, defiendo enormemente su labor a la hora de hacer de un restaurante al que pocos visitaban un lugar de culto. Y defiendo también lo que eso conlleva: que locales, hoteles y demás servicios de una región se vean enriquecidos de toda esta ebullición de sensaciones que nacen a raíz del premio.