Fabada asturiana: historia, tradicional receta y consejos

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

LA VOZ DE OVIEDO

Fabada
Fabada La mejor fabada del mundo

Este plato en el que priman los ingredientes de gran calidad y cuyo origen está en el aire se ha convertido en una de las señas de identidad del Principado

21 nov 2022 . Actualizado a las 13:04 h.

La gastronomía asturiana no necesita ninguna carta de presentación. Quienes quieran comer rico y bien saben que tienen una cita asegurada en el Principado. La región, a lo largo y ancho de su geografía, ofrece una gran variedad de platos que destacan en el mundo de la cocina por su abundancia y sabor. Uno de los más típicos es la fabada. Elaborado a partir de la faba de la granja y embutido como el chorizo, la morcilla y el lacón, el guiso se ha convertido en una de las señas de identidad de Asturias, sin embargo su origen está en el aire.

Un plato de fabada
Un plato de fabada

Historia

No se sabe a ciencia cierta cuándo comenzó a cocinarse la fabada en Asturias. Se cree que pudo haber sido en el siglo XVI pues es el momento en el que se empieza a plantar y consumir este tipo de legumbre. Pero no es hasta el siglo XIX cuando se comienzan a encontrar referencias escritas sobre este plato estrella del Principado. Quien habla por primera vez de esta elaboración derivada del pote asturiano es un periódico de la región, que en una de sus páginas de 1884, anunciaba que Justa La Bartola preparaba este guiso en su bar de Granda, en Gijón.

Un plato que no se vuelve a hablar más de él hasta 1895, momento en el que al viajero Alfonso Pérez Nieva le sirven en una hospedería de Covadonga «fabes con morciella» para cenar, tal y como recoge Eduardo Méndez Riestra, en su Diccionario de cocina y gastronomía de Asturias. Sin embargo, por aquel entonces nadie las conocía como fabada. Tampoco el puchero de faves de Jovellanos, les faves con tocín o los pucheros de abas con cecina y jamón de Martínez Marina se entendían de esta forma.