La Goleta, un original pub vigués que es como un navío de madera, se reinventa de la mano de Néstor Torres, apasionado del rugbi que ha respetado la estructura clásica de un local que vuelve a llenarse de vida
La aspiración de los dos sacerdotes era construir una red «de hogares, de casas de familia donde los más pequeños tuvieran nombre y apellido y pudieran contar con educadores» y evitar así su ingreso en unos hospicios ya desaparecidos en España