De su paso por la política y las campañas le ha quedado una fobia: «no soporto a la gente que quiere medrar a base de hipotéticos malos resultados de los demás», dice bordeando los enfrentamientos históricos de los socialistas.
La concentración de prácticamente todo el espectro político del centroderecha gallego en el Partido Popular fue muy productiva en el período inmediatamente posterior a la Transición para evitar la fragmentación del electorado
La misma herramienta que sirvió para que el éxito de Podemos se propagase a una velocidad vertiginosa ha estallado en la campaña de En Marea, solapada en el tramo final por el cruce de tuits entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón
Acusó a Cristina Losada de despreciar a Galicia, pero también lanzó un guiño al elector de En Marea al asegurar que el Bloque nunca permitiría que gobernase la derecha