La postura de Londres pasa porque los bienes de consumo que ya circulan en el mercado el día antes de la marcha oficial de la UE puedan continuar vendiéndose «sin requisitos o restricciones adicionales»
El Ejecutivo británico reafirma su determinación a mantener la libre circulación de ciudadanos británicos e irlandeses hacia ambos lados de la frontera
La UE ha exigido a Londres entre 60.000 y 100.000 millones de euros para hacer frente a los compromisos económicos que había adquirido antes de iniciar el proceso