Los vecinos de Edimburgo y visitantes de diversos lugares del Reino Unido salieron a las calles para recibir el cuerpo de la difunta Isabel II. La familia real acompañó el féretro de la monarca desde la residencia real de Holyrood hasta la catedral de Saint Giles recorriendo la conocida Milla Real. En el templo, se ofició una oración por el alma de la reina y se inició un velatorio por la fallecida monarca.
En un profundo silencio colectivo, miles de escoceses dieron este lunes el último adiós a la reina Isabel II en Edimburgo, donde levantaron los móviles para captar el paso del cortejo fúnebre por el casco histórico de la capital de Escocia hasta la catedral gótica de St. Giles.
Su féretro reposa en el palacio de Holyrood tras su recorrido desde Balmoral en que miles de ciudadanos le rindieron tributo entre muestras de cariño y tristeza
El ataúd de la reina fue introducido en el palacio de Holyrood bajo la mirada de tres de sus hijos los príncipes Andrés, Eduardo y Ana. El cortejo fúnebre había partido pocos minutos después de las once de la mañana del castillo de Balmoral
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, dijo que el Gobierno, junto con la Casa Real, decidirán «la mejor representación» española para la ceremonia
Tras siete décadas a la sombra de su madre, el príncipe de Gales sube al trono sacudido por los escándalos y con el medio ambiente como gran preocupación