Los cupaires abren la puerta a dejar vacíos los escaños de su formación en el Parlament y se desvinculan del Consell de la República, con el que la Generalitat quiere impulsar un proceso constituyente en Cataluña
«No aceptaré ninguna sentencia que no sea la libre absolución», dice, e insinúa que si hubiera condenas por el 1-0 volvería a poner en marcha la vía unilateral hacia la independencia