La OCDE estima que el 20 % de los empleos que existen en España son automatizables, y que otro 32 % podrían sufrir cambios considerables. Los retos del país a las puertas de la cuarta revolución industrial son, pues, notables. Administraciones y empresas necesitan mejorar su capacidad de adaptación a este fenómeno y asumir la emergencia de un contexto imparable
Fernando González Laxe