Tras haberse caído por sorpresa de la lista de Scolari en el 2014, el 11 de la canarinha cumple su sueño mundialista convertido en inesperado referente
No hay selección en el Mundial con peor relación entre ocasiones concedidas y goles encajados que España, pródiga en errores graves y floja en la contención desde el frente de ataque hasta el portero
Banega prendió la luz del fútbol albiceleste, Messi abrió el marcador, Mascherano recuperó el miedo con un penalti y Rojo decidió con un fogonazo a falta de cinco minutos ante una Nigeria osada (2-1)