El Sporting afronta, quince años después, otro partido para la historia en Oviedo. Asturias se paraliza por dos horas para ver un partido como los de antes. El partido corre el riesgo de suspender por el mal estado del césped
Oviedo y Sporting vuelven a intentar dirimir su eterna cuenta pendiente en mitad del temporal. Las dos aficiones esperan el partido con pasión y ansían un triunfo tras el empate de la primera vuelta. Los azules buscan consolidar su puesto en la zona alta y los rojiblancos necesitan ganar para volver a la pelea por el ascenso