Zidane abandona su aura de intocable tras dos derrotas consecutivas, mientras se acusa a su equipo de haber perdido apetito, vigor y añorar a James y Morata
Ni ha manejado más el balón, ni ha rematado más que sus rivales y solo al Alavés, su próximo contrincante, le han disparado más en las cuatro primeras jornadas de Liga disputadas