Amical Mauthausen advierte de que las palabras del PP llegan entre el «envalentonamiento» de la extrema derecha

ASTURIAS

El horno crematorio de Mauthausen, campo al que fueron enviados la mayoría de los asturianos deportados
El horno crematorio de Mauthausen, campo al que fueron enviados la mayoría de los asturianos deportados

Enric Garriga destaca que los jóvenes que viajan a los campos de concentración nazi reconocen que las visitas son «una vacuna contra el fascismo»

14 dic 2018 . Actualizado a las 16:34 h.

Las declaraciones en el pleno municipal del concejal del PP de Gijón Manuel del Castillo en las que justificó la abstención de su grupo ante una iniciativa de homenaje a los deportados al campo de concentración de Mauthausen, afirmando que eran historias que «no interesan nada a nuestra generación y menos a la de nuestros hijos» provocaron una ola de indignación que llevó al propio partido a rectificar 24 horas después señalando que «cualquier homenaje es bien merecido tras tanto sufrimiento»; si bien no se demandó ninguna responsabilidad al concejal ni tampoco se cambió el sentido del voto del PP. En todo caso, Enric Garriga, presidente de Amical Mauthausen (la principal asociación española dedicada a la memoria de los deportado, fundada en 1962 en la clandestinidad durante el franquismo) advirtió de que declaraciones de este tipo tienen lugar en un momento en el que «hay unos aires generales de envalentonamiento de los partidos más extremistas. Antes la gente era más prudente en sus declaraciones porque temían quedar mal delante de Europa, pero como hay lugares en los que se está produciendo este peligroso giro hasta la extrema derecha, lo estamos viendo en Italia, en Austria, en Francia, en Hungría, en Polonia, pues se sienten respaldados, el miedo a lo que dirá Europa parece que ya no es tanto».

Amical Mauthausen organiza desde hace cinco años una serie de proyectos de colaboración con ayuntamientos e institutos --Red de Memoria y Prevención del Fascismo Nunca Más-- para dar a conocer  los más jóvenes las historias de los deportados de cada localidad y Garriga constanta que sí hay interés entre los estudiantes para conocer lo que sucedió a sus vecinos en los campos de exterminio nazis. «Con este rebrote de la extrema derecha es muy importante que los jóvenes conozcan lo que fue el fascismo de primera mano. Porque cuando les manden estos mensajes extremistas, del tipo de ‘primero los de casa’, los mensajes contra los refugiados o los inmigrantes, estos jóvenes sabrán que este discurso acaba en las cámaras de gas y estarán prevenidos». 

Parte de estos proyectos es organizar viajes a los propios campos y, según insiste Garriga, «los mismos jóvenes que viajan con nosotros nos dicen, y son sus palabras, que viajar a un campo de concentración es la verdadera vacuna contra el fascismo».