El asesinato del concejal de Llanes: un crimen sentimental instigado por un primo político

Uno de los cuatro detenidos por el asesinato del edil de IU Javier Ardines era un amigo muy cercano y marido de una prima segunda de su esposa. El crimen habría sido ejecutado por sicarios

El crimen del concejal de Llanes se esclarece seis meses después La investigación apunta al móvil sentimental

Asturias

Seis meses y tres días después de que se hallara a 300 metros de su casa en Belmonte de Pría, una pequeña pedanía del ayuntamiento asturiano de Llanes, el cuerpo sin vida de Javier Ardines, concejal de IU de esta localidad, se descarta definitivamente que el crimen tenga motivación política por la actividad municipal del fallecido -algo sobre lo que se especuló desde el primer momento-. Los investigadores manejan como hipótesis más probable del asesinato del edil, de 52 años, un móvil sentimental y que se llevara a cabo por encargo y por sicarios.

Esta madrugada la Guardia Civil ha detenido a tres hombres en sus respectivos domicilios de Vizcaya (dos en Bilbao y uno en Amorebieta) y ha reclamado la extradición de una cuarta persona arrestada en Suiza por este crimen cometido el pasado 16 de agosto. Dos de los implicados son españoles y otros dos argelinos. Entre los arrestados está un primo político de la mujer de Javier Ardines, Pedro N.A., de 48 años, a quien fuentes próximas al caso consideran principal inductor del crimen. Las investigaciones apuntan a que este hombre, marido de una prima de la mujer de Ardines, habría contratado los servicios de los sicarios que ejecutaron materialmente el crimen ante la convicción de que el concejal asturiano mantenía una relación con su esposa. Fuentes cercanas al caso han añadido a Efe que el detenido es una persona «muy celosa» y habría encargado el asesinato. El detenido tiene una casa de veraneo en la parroquia de Belmonte de Pría, donde residía la víctima, y ambos matrimonios mantenían una estrecha relación desde hacía años.

Los detenidos por el asesinato de Javier Ardines son personas procedentes del mundo de las drogas y no sicarios profesionales, informan a Efe fuentes cercanas a la investigación. Además de Pedro N.A., presunto inductor del asesinato, en el País Vasco han sido arrestados J.M.B. y D.B., supuestos autores materiales.

Fuentes conocedoras de la investigación señalan que el presunto instigador es el detenido en la localidad vizcaína de Amorebieta, uno de los lugares donde se ha desarrollado la conocida como operación Strove de la Unidad Central de Operaciones (UCO) por la que se han llevado a cabo cuatro registros domiciliarios en Bilbao, Amorebieta y Erandio relacionadas con los tres detenidos en Vizcaya por su supuesta implicación en el asesinato.

La espectacular operación de la Guardia Civil para detener a los presuntos autores de la muerte de Javier Ardines

Los tres detenidos en Vizcaya serán trasladados este martes a Llanes, aunque no está previsto que pasen ni hoy ni mañana a disposición del juzgado que instruye la causa y que mantiene el secreto del sumario en torno a las investigaciones.

El caso puso a prueba a la Guardia Civil

A Javier Ardines, de 52 años y padre de dos hijos, lo encontró muerto un vecino poco después de amanecer el día 16 de agosto del 2018. Estaba tirado en un camino rural, al lado de su casa, y desde el primer momento fue evidente que había sido asesinado.

El concejal fue asesinado cuando se dirigía sobre las seis de la mañana al puerto de Llanes para ir a faenar a bordo de su embarcación, Bramadoira, con la que se ganaba la vida, al haber renunciado a su sueldo de edil. Era pescador, tenía su barco y con él salía a faenar para ganarse la vida. El día que lo mataron el concejal fue víctima de una emboscada. Tras coger el coche, se encontró con un obstáculo imprevisto en el camino. Alguien lo había bloqueado con una valla de obra. Al bajarse para apartarla, según creen los investigadores, tres personas salieron a su encuentro y le propinaron varios golpes en la cabeza con un objeto romo. Ardines, sin embargo, era un hombre fuerte con un trabajo que le ayudaba a estar en forma. La autopsia, cuyos resultados trascendieron en octubre, reveló que, después de derribarlo, los agresores lo habían asfixiado en el suelo. El coche quedó en marcha y con la puerta del conductor abierta a sesenta metros del punto donde apareció el cadáver. Días antes de su muerte, el concejal había comentado a su familia que había encontrado otros obstáculos en el camino.

La Guardia Civil ha señalado este martes que la investigación para esclarecer el asesinato ha sido «muy compleja». «Se han estado tratando muchísimos datos con mucha paciencia y muy buen trabajo», ha dicho, en declaraciones a los periodistas, el teniente coronel de la comandancia de Gijón, Francisco Javier Puerta.

Javier Ardines era el único concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Llanes y, como responsable de Personal y teniente de alcalde, una figura decisiva en el equipo de gobierno de cuatro partidos formado en el 2015 para desalojar al PSOE del poder local. Muchos pensaron en los primeros momentos que el crimen era una consecuencia directa de su actividad política en una casa consistorial donde la tensión se acumula como un escape de gas que cualquier chispazo puede convertir en explosión demoledora. 

Uno de los detendios, saliendo de su domicilio en Bilbao. Según la investigación son personas procedentes del mundo de las drogas y no sicarios profesionales, a los que el presunto inductor habría encargado el crimen por un móvil sentimental
Uno de los detendios, saliendo de su domicilio en Bilbao. Según la investigación son personas procedentes del mundo de las drogas y no sicarios profesionales, a los que el presunto inductor habría encargado el crimen por un móvil sentimental

«Es un día triste, pero también un día esperado», dice el alcalde de Llanes

«Siendo un día inevitablemente triste, también es un día esperado que permitirá, sobremanera a la familia, avanzar pues todo apunta a que quien ha perpetrado este asesinato está mas cerca de ser juzgado». Son las palabras con las que el alcalde de Llanes, Enrique Riestra, ha rematado una brevísima comparecencia de apenas unos segundos en el ayuntamiento de Llanes.

Riestra, de Vecinos por Llanes, ha empezado recordando que su declaración no solo lo iba a ser como alcalde, sino también como «amigo personal» del concejal asesinado el pasado mes de agosto

Un crimen que conmocionó a Asturias

Desde las horas posteriores al crimen, los investigadores comenzaron a recabar pruebas y testimonios entre familiares, vecinos, amigos y conocidos del concejal asesinado. Además, agentes de la Guardia Civil recogieron muestras de ADN entre vecinos y allegados, que lo hicieron de forma voluntaria.

Tras el asesinato, fueron varios los actos y concentraciones en apoyo a la familia y repulsa por un crimen sobre el que la Guardia Civil mantuvo abiertas hasta el final varias líneas de investigación. Desde IU, formación en la que Ardines militaba desde 1999 y con la que había accedido al equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Llanes tres años antes, se pidió en reiteradas ocasiones que se dejase trabajar a los investigadores y que se evitasen las especulaciones sobre el origen de la agresión.

Tanto vecinos de Llanes, municipio del oriente de Asturias, como ayuntamientos de todo el Principado protagonizaron en los últimos seis meses varias manifestaciones de protesta, así como guardaron minutos de silencio en señal de duelo y repulsa por este crimen.

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