Gran Bretaña apuesta por el carbón y abrirá la primera mina en 30 años

La empresa que pondrá en marcha la explotación planea extraer y procesar 2,5 millones de toneladas al año de mineral metalúrgico, la misma cantidad que se produjo en España el pasado 2018

Mina de Gran Bretaña
Mina de Gran Bretaña

Redacción

Mientras en España se ha optado por cerrar casi todas las minas, en otros países de Europa se sigue o se vuelve a apostar por el carbón. Si bien ya se sabía que Alemania continuará con la explotación de sus lignitos, ahora desde Gran Bretaña llegan noticias de que a corto plazo abrirá la primera mina de interior en 30 años. Esta información se hacía oficial la pasada semana después de que el Consejo del Condado de Cumbria (CCC) aprobara el día 19 el proyecto de la empresa West Cumbria Mining, proyecto que se conocerá como Woodhouse Colliery, para extraer y procesar 2,5 millones de toneladas al año de carbón metalúrgico, la misma cantidad que se produjo en España el pasado 2018. Este anuncio no sorprende a la patronal minera española englobada en Carbunión, desde donde se considera que «Gran Bretaña, al igual que otros países de Europa, defienden sus recursos, sus intereses y sus economías», lo cual entiende este organismo que no se hace en nuestro país visto el «final abrupto» que se le ha dado aquí al sector.

La compañía West Cumbria Mining lleva trabajando en este proyecto desde 2014 con el objetivo, según indica la propia empresa, de desarrollar una cuidadosa infraestructura, con un diseño que minimice el impacto potencial tanto del ruido como del polvo, por lo que ha llevado a cabo numerosos estudios ambientales para corroborar la presencia de carbón de alta calidad para su uso metalúrgico en el condado de Cumbria, en la costa oeste de la isla. Así, los plazos que baraja WCM es continuar trabajando con el Consejo del Condado de Cumbria para cumplir las estrictas condiciones que ha establecido, lo que permitirá avanzar a las fases de preconstrucción en los próximos meses, de forma que antes de finalizar el actual 2019 comience la construcción de las instalaciones y dos años después de ese inicio pueda comenzar la actividad extractiva. En los planes de la empresa está sacar 2,5 millones de toneladas al año de carbón metalúrgico para suministrar al Reino Unido y a las plantas siderúrgicas de Europa, ya que actualmente se importan alrededor de 45 millones de toneladas anuales de USA, Canadá, Rusia y Australia.

La estimación, según ha publicado el periódico The Guardian, es que el proyecto requerirá una inversión de 165 millones de libras (unos 191 millones de euros) y que se crearán medio millar de empleos directos, además de unos 2.000 empleos indirectos, lo que generará importantes beneficios a las localidades del entorno, como son Whitehaven, Copeland y Cumbria.

La decisión de que en Gran Bretaña se vaya a volver a abrir una mina de interior no ha sorprendido a la patronal minera española englobada en Carbunión, cuyo presidente, Pedro Iglesia, entiende que «Gran Bretaña y otros países de Europa defiendan sus recursos, sus intereses y sus economías» y en lo que respecta a la minería del carbón «negocien procurando defender sus economías nacionales», lamentando que el actual gobierno de España haya optado por la vía del cierre cuando en el país «hay minas que son rentables», defiende el mismo.

Final abrupto para la minería española

Lo que no entiende Pedro Iglesia es que en nuestro país se vaya a pasar de haber producido 2,5 millones de toneladas de carbón al año en 2018 a producir «cero», un final «abrupto» que opina que no se merecían ni las empresas, ni los territorios ni los trabajadores. «Somos conocedores de las noticias de otros países porque estamos integrados en las organizaciones europeas y vemos que Europa no abandona sus recursos propios, que sigue quemando su carbón guste o no guste a España, guste o no guste a la ministra de Transición Ecológica», manifiesta el presidente de Carbunión, dejando en el aire un «esperemos que no pase nada» por haber sido «más verdes que el pasto», porque si algo tienen claro desde Carbunión es que «en este país no se ha hecho el negocio más rentable» cuando dice que habrá que optar por importar más gas o más carbón «porque los datos de las renovables no mejoran».

«La decisión que han tomado, desde nuestro punto de vista, no tiene una justificación técnica, sino política», apostilla el representante de los empresarios mineros, quien, no obstante, apunta que lo que ha hecho el actual gobierno socialista es «dar la puntilla» a un proceso de cierre de las minas que arrancó hace muchos años cuando «otros gobiernos dejaron languidecer al sector» sin tener en cuenta la petición de que mientras hubiera centrales térmicas estas se abastecieran de carbón autóctono para acompañarlas en el proceso de cierre. «Al final se ha optado por un final abrupto que no nos merecíamos», concluye Pedro Iglesia.

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