Una enfermera de 24 años, hospitalizada en Mieres: «El coronavirus me provocó un trombo en el pulmón»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

Carla Díaz, de 24 años,  se contagió de coronavirus y pasó cinco días ingresada en el hospital en el que trabaja
Carla Díaz, de 24 años, se contagió de coronavirus y pasó cinco días ingresada en el hospital en el que trabaja

Carla Díaz, que estuvo cinco días ingresada en su propio centro de trabajo, relata las secuelas que le dejó la enfermedad. «Soy una persona sana. Ni fumo ni bebo y hago bastante deporte», cuenta

17 feb 2021 . Actualizado a las 08:59 h.

El coronavirus también ataca a los jóvenes. Aunque los ingresos de positivos han sido puntuales, esto no quiere decir que los adolescentes no desarrollan síntomas graves y mucho menos que el riesgo de contagio sea bajo. «Estuve cinco días ingresada en el hospital con oxígeno, antibiótico y medicación para calmar el dolor», asegura Carla Díaz. Esta enfermera de 24 años contrajo la enfermedad, que le provocó una neumonía bilateral, y, por tanto, tuvo que ser hospitalizada en su propio centro de trabajo.

Empezó a sentirse mal el 17 de enero, aunque no lo suficiente como para ir al médico. «Salí de trabajar y me dolía mucho la cabeza. Pensé que era por el agobio de todo el día, pero me dolió durante toda la tarde», relata. Al día siguiente se despertó y le resquemaba la garganta, sin embargo, ni siquiera pensó que podría ser coronavirus. «Siempre tengo dolencias y no corrí tras de ello». En cambio, de repente empezó a subirle la fiebre, pero como estuvo al pie del cañón durante todo este tiempo, pensó que era algo normal y tampoco se lo volvió a plantear. «Solo avisé en el trabajo de que no iba a poder ir y me programaron una PCR», explica. Nada más hacerla ya dio positivo.

A partir de ahí tuvo que aislarse en su casa junto con su madre de 46 años, ya que la contagió. Pasaron los días y poco a poco los síntomas fueron apareciendo. Al principio «tenía fiebre, un dolor de huesos y de espalda increíbles». Además, estaba muy débil y cansada «me costaba mucho levantarme de la cama a la mesa», describe. Pero, en el momento que sintió que se ahogaba y que un dolor de pecho «brutal» le invadía, se dio cuenta de que algo no iba bien. «Llamé a Urgencias para avisar de que iba a ir y cuando eso me hicieron una placa y ya me ingresaron directamente», explica Díaz. Además, estuvo a punto de pasar a la UCI porque «el porcentaje de oxígeno era bajísimo».