Este Real Oviedo duele

Nueva y merecida derrota de los azules que suman cinco encuentros sin ganar y se vuelven a hundir en la clasificación

Christian Fernández es derribado por Srnic
Christian Fernández es derribado por Srnic

Oviedo

El Real Oviedo se llevó un repaso en su visita a la UD Las Palmas (3-1). Los carbayones fueron una decepción de principio a fin, sin soluciones, carácter ni capacidad alguna de reacción. Los futbolistas se mostraron miedosos sobre el césped y desde el banquillo solo llegaron decisiones difícilmente comprensibles. La peor noticia es que el equipo se ha contagiado de la deriva institucional que comanda Jorge Menéndez Vallina, presidente del club y del que no se sabe nada desde el pasado 22 de septiembre. En todo este tiempo, bastantes derrotas y salidas de hombres clave como Joaquín Del Olmo o Michu. Nada ha sido suficiente para que el máximo mandatario oviedista haya salido a la palestra.

Mientras el club roza el ridículo en la (no) contratación de un nuevo director deportivo, el equipo ha entrado en barrena. Son ya cinco encuentros consecutivos sin conocer la victoria. Los azules son penúltimos con 15 puntos. En el Estadio Gran Canaria, Javi Rozada trató sin éxito de dar un nuevo aire a su equipo. Como hiciera en el Heliodoro Rodríguez López, apostó por un extremo de lateral. La jugada no salió bien y los dos primeros goles del encuentro partieron de ese flanco.  

El míster azul dispuso muchas novedades en su once inicial. La noticia más llamativa fue el regreso al lateral derecho de Marco Sangalli, dando entrada a Omar Ramos en el extremo diestro. Una decisión arriesgada, valiente y sorprendente del preparador, que volvía a depositar su confianza en el tinerfeño, un futbolista que solo ha exhibido irregularidad con la camiseta azul.

Peor inicio posible

De un tiempo a esta parte, el Real Oviedo de Javi Rozada ha perdido su identidad, esa que le llevó a salir del descenso en apenas mes y medio. Los azules ya no son intensos ni presionan en bloque como hacían. En cambio, prefieren correr hacia su portería y acularse en exceso. Además, se junta la mala suerte del que está en una racha negativa. Un centro sin peligro de Juanjo Narváez fue rechazado de manera deficiente por parte de Lolo González. El balón suelto regresó a los pies del futbolista colombiano, que envió el esférico al fondo de la red sin oposición alguna.

Ni tres minutos habían transcurrido en el cronómetro y los asturianos, penúltimos de la clasificación, ya estaban por debajo en el marcador. La peor noticia, dejando de lado el electrónico, era empezar perdiendo un encuentro trascendental sin que el rival necesitara ni siquiera crear peligro.

Como no podía ser de otra manera, la UD Las Palmas se tranquilizó. El gol le dio la calma necesaria para poder ejecutar su plan de partido, cediendo incluso el esférico a los asturianos. Sergio Tejera y Omar se esmeraban en combinar y Sangalli en estirar la banda, pero era todo en balde. Ni siquiera Alfredo Ortuño pudo aparecer al rescate. El murciano cabeceó muy desviado cuando se encontraba solo un buen envío de Omar. Esa clase de remates que hace apenas mes y medio eran gol seguro.

Pedri descose al Real Oviedo

La tímida reacción carbayona duró un abrir y cerrar de ojos. Pronto se comprobó lo estériles que resultaban los ataques visitantes y lo claro que tenían las ideas los futbolistas canarios. En un saque de banda en campo propio, Tejera se equivocó en la presión, Sangalli perdió la referencia de su hombre, Javi Fernández reculó alejándose de Jonathan Viera y Pedri solo tuvo que exhibir una notable conducción y sutileza para dejar a su compañero solo frente a Champagne. Buena definición del canario y 2-0 justo antes del descanso.

Los de la capital se marchaban a los vestuarios tras haber recibido un buen repaso. Más allá de errores de futbolistas y entrenador, el Real Oviedo no había mostrado ninguna clase de capacidad de hacer daño a su rival. La mejor noticia era que todavía restaban 45 minutos por delante para reaccionar.

Revolución al descanso

El míster azul no se anduvo con medias tintas en el entretiempo. Dos cambios y una nueva disposición sobre el terreno de juego. Mossa y Jimmy Suárez saltaban al césped. Se quedaban en la caseta Tejera y Omar Ramos. Rozada dibujaba un esquema de tres centrales y dos carrileros. El mismo que exhibió Juan Antonio Anquela y que tan buen rendimiento dio durante varias fases de su primer año.

El cambio no dio ni tranquilidad ni reactivó al equipo. En cambio, Champagne tuvo que salvar un mano a mano con Viera tras recibir totalmente solo un nuevo pase de Pedri con la defensa azul en campo contrario. Iba a ser la tónica de la segunda mitad, un Real Oviedo buscando el gol a la desesperada, mientras que la UD Las Palmas trataría de matar el partido al contraataque.

Borja Sánchez, de los pocos futbolistas que no se escondieron en el Estadio Gran Canaria, estuvo a punto de recortar distancias tras cabecear muy cerca del poste un buen centro de Mossa. Un espejismo, ya que los canarios disponían de situaciones mucho más peligrosas con cada acercamiento al área rival.

Goleada y bajada de brazos

El Real Oviedo lo intentó de todas las maneras en el último tercio del segundo tiempo. Ortuño probó suerte en una falta directa y Borja Sánchez se cansó de enviar centros al área buscando un rematador. Todo ello permitía a los de Pepe Mel disfrutar de muchísimos metros para correr. Pedri, excelso toda la tarde, volvió a dejar solo a Viera delante de Champagne, pero el argentino volvió a ganarle la partida y rechazar el disparo.

Rozada dio entrada a Ibra por Ortuño. Un cambio de cromos que no modificada absolutamente nada en el partido. En cambio, Las Palmas siguió divirtiéndose a costa de la imagen de un Real Oviedo que ya deambulaba por el campo. Viera, tras avisar dos veces, ejecutó una falta directa de forma magistral para hacer el 3-0.

En los últimos minutos, Bárcenas hizo el tanto del honor tras superar a Vallés en el mano a mano tras recibir una asistencia de Sangalli. Un gol que no servía para absolutamente nada.

Resultado abultado y merecido el que se traen los asturianos del archipiélago canario. Una goleada en el marcador y, lo que es peor, también en el césped. Además, una imagen seriamente dañada y la confianza en equipo y cuerpo técnico muy mermada. El mercado de invierno es una obligación para los del Principado. El problema es saber quién va a tomar las decisiones en una institución totalmente rota en la dirección deportiva y si el equipo va a llegar con alguna opción a enero. Las sensaciones son igual de preocupantes que cuando Sergio Egea ocupaba el banquillo azul.

Ficha técnica

UD Las Palmas: Vallés; Eric, Aythami, Mantovani, Benito (Suárez, min 89); Javi Castellano, Ruiz De Galarreta; Srnic (Fabio, min 65), Viera (Cedrés, min 82), Pedri; Narváez.

Real Oviedo: Champagne; Sangalli, Javi Fernández, Arribas, Christian Fernández; Lolo, Tejera (Jimmy, min 46); Omar Ramos (Mossa, min 46), Borja Sánchez, Bárcenas; Ortuño (Ibra, min 74).

Goles: 1-0 Narváez (min 3). 2-0 Viera (min 39). 3-0 Viera (min 77). 3-1 Bárcenas (min 86).

Tarjetas: El colegiado González Esteban amonestó a los locales Benito (min 31) y Galarreta (min 60), y a los visitantes Sangalli (min 49), Javi Fernández (min 73) y Arribas (min 76).

Incidencias: Estadio Gran Canaria, 12.020 espectadores.

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