¿Dónde tomar un buen cóctel en Oviedo? Esta coctelería está entre las mejores de España
SABE BIEN
El establecimiento ostenta por sexto año consecutivo un puesto entre las mejores barras de la península en la prestigiosa guía Top Cocktail Bars
19 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A estas alturas, Iván Vázquez y Saúl Vega podrían estar acostumbrados a aparecer en Top Cocktails Bars porque, desde que se creó esta guía, el local que tienen en Oviedo dedicado al arte de combinar destilados ha figurado en cada una de las ediciones. Mala Saña ha formado «siempre» parte de este listado que recoge las mejores barras en España y Portugal. Sin embargo, todavía les cuesta creer que, un año más, puedan presumir de contar con esta codiciada distinción, que pone en valor el trabajo, la creatividad y la constancia que hay detrás de cada servicio. «Méritos habíamos hecho, pero cada vez hay más coctelerías de nivel», aseguran estos dos amigos, que han convertido su establecimiento en un referente para quienes buscan disfrutar de un trago único.
Que la coctelería que abrieron hace ya casi diez años en la plaza Juan XXIII —a escasos pasos de Porlier— vuelva a situarse entre las mejores de toda la península ibérica es para ellos un motivo de orgullo. «Estamos muy contentos», reconoce con una enorme sonrisa Saúl. «Nos hace mucha ilusión recibir este reconocimiento, sí, pero este año quizá lo vemos de una manera diferente. Cuando te lo dan una vez puede ser fruto de un gran año, cuando son seis años consecutivos, creo que habla sobre todo de constancia y de mantener un nivel», apunta Iván, a quien también le produce una profunda satisfacción ver que el esfuerzo y el sacrificio que llevan haciendo desde que emprendieron sigue dando sus frutos.
Haber sido reconocidos ya durante seis años consecutivos supone también para ellos «una responsabilidad». «En hostelería no es fácil mantenerse. Cambian las tendencias, cambia el cliente y nosotros mismos hemos ido evolucionando. Intentamos que Mala Saña siga teniendo personalidad propia, mejorar la carta, cuidar mucho el producto y, sobre todo, no acomodarnos», asegura Iván. Y ahí es precisamente dónde está el secreto del éxito de esta coctelería de Oviedo: saber adaptarse a las nuevas tendencias y buscar nuevas formas de sorprender a quienes se sientan al otro lado de la barra, sin olvidarse nunca de la esencia que siempre ha definido el local. «Esto implica mucho trabajo y, sobre todo, rodearte de un buen equipo», admite Saúl.
«Un local puede tener una buena idea o una buena carta, pero para mantener un reconocimiento durante seis años necesitas gente detrás que todos los días haga bien su trabajo y trate bien al cliente. Nosotros aquí tenemos grandes profesionales. Me acuerdo que cuando empezamos estábamos Iván y yo solo, desde que abríamos hasta que cerrábamos, y ahora, sin embargo, nos podemos permitir el lujo de no estar, porque tenemos en quién delegar», explica el barman sobre la importancia de tener una plantilla de trabajadores que siente el negocio como suyo. Aunque haya veces que no transiten por el local, no quiere decir que estén descansando. «Le dedicamos también mucho tiempo a las tareas administrativas, porque, aunque parece que no, son muy importantes», aseguran.
La clave está en el trabajo diario, tanto detrás como fuera de la barra. «Es verdad que hay veces que la gente trabaja y lo hace muy bien, pero, por circunstancias, no acaba de ser reconocida», apunta Saúl. A este respecto, su compañero de batallas reconoce que hay coctelerías en Asturias que también «son merecedoras» de tener cualquier premio o distinción. Como ejemplos señala San Telmo, en Gijón; Meeting Point, en Avilés, o el Alquimista y No son horas, en Oviedo. Ambos coinciden en que estos locales deberían figurar en el listado de Top Cocktail Bars, ya que, además de servir cócteles «increíbles», ofrecen un servicio al cliente y un ambiente incomparables.
«Nos gusta que este tipo de reconocimientos ayuden a poner en valor la coctelería que se hace en Oviedo y en Asturias. Se puede hacer una coctelería de mucho nivel desde aquí, con nuestra forma de entender la hostelería, sin necesidad de copiar lo que se hace en Madrid, Barcelona o Londres», defienden. Para ambos, formar parte de este tipo de guías es también una manera de demostrar que el talento, la creatividad y la calidad no son exclusivos de las grandes capitales. Un saber hacer que, a su juicio, debería tener más visibilidad fuera de nuestras fronteras.
Ostentar esta distinción no es baladí, ya que al situar a la coctelería en el mapa nacional, le da visibilidad más allá de Asturias y contribuye a atraer a nuevos clientes. «Hay mucha gente que se guía por este tipo de listados. Nosotros lo notamos. Aunque tenemos una clientela fija, cada vez vienen más turistas, sobre todo estadounidenses y británicos, que saben mucho de cócteles. Suelen ser los más exigentes, en el sentido de que piden elaboraciones que no están en la carta. En las grandes ciudades están acostumbrados a ello, pero aquí en Oviedo, la verdad, no tanto. Hay tragos que sabemos que nadie va a pedir porque no los conocen o porque su paladar no está acostumbrado a ellos. Por eso, cuando atendemos a alguien que sabe lo que está tomando, nos presta un montón», reconocen. Una oportunidad para demostrar todo lo que son capaces de hacer con ingredientes sólidos y líquidos.
Como en esta época del año el frío arrecia, Iván y Saúl han introducido cambios en la carta de Mala Saña para ofrecer cócteles con sabores más cálidos y reconfortantes. Desde los clásicos hasta las mezclas más modernas, pasando por los combinados que llevan alcohol o prescinden del mismo, conforman la propuesta. Entre la amplia variedad destaca la versión tropical del tradicional Pisco Punch, que incorpora la acidez afrutada característica del tamarindo. También preparan el «cóctel de moda a nivel mundial», el Pornstar Martini, además del Margarita de Coyoacán, un trago que no deja indiferente a nadie.
«Siempre que diseñamos una carta tiene que haber un equilibrio entre las propuestas más fáciles y sencillas, pensadas para el gran público, y otras algo más complejas», explican los barmans, que también advierten de la falta de profesionales en el sector, una situación que limita las posibilidades de innovar y desarrollar nuevas elaboraciones. «Ya no es solo que tengas que dedicar tiempo a formar a la gente, sino que hay personas que no quieren trabajar ni siquiera cuando las condiciones son buenas. Y eso complica mucho las cosas porque, al final, los cócteles tienden a simplificarse. No quiero decir que sean más sencillos, sino que se están acortando los procesos para que todo consista en echar los ingredientes directamente en la coctelera, agitar y servir. Aquí, por suerte, todavía no trabajamos así, pero quién sabe qué pasará en el futuro», reflexionan.
Si hablamos de futuro inmediato, los responsables de la considerada mejor coctelería de Oviedo ya tienen varias fechas marcadas en rojo en el calendario. La primera será el 1 de noviembre, cuando celebrarán el Día de Muertos con una propuesta especial inspirada en esta tradición mexicana . La programación continuará con la Sherry Week, el festival anual más importante del mundo dedicado a los Vinos de Jerez y la Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda. «Somos aficionados a este tipo de vinos, así que haremos cócteles con ellos», aseguran. Además, organizarán unas sesiones especiales de gildas con Martini. Todo ello servirá de antesala a una fecha muy señalada para el establecimiento: su décimo aniversario, que celebrarán el próximo 28 de diciembre.
Entre sus propósitos está también seguir haciendo crecer Mala Saña de Jarana, una submarca con la que los dos bartenders llevan la barra de su coctelería a «cualquier espacio» para preparar sus cócteles y sorprender a los invitados de todo tipo de eventos y ocasiones especiales. Centran además sus esfuerzos en mantenerse como referentes del sector. «Después de seis años, más que pensar en el siguiente premio, nuestra obsesión sigue siendo que alguien entre en Mala Saña, se tome algo y tenga ganas de volver. Si conseguimos eso, los reconocimientos son una consecuencia», reconocen los dos amigos, que han hecho de este bar especializado en el arte de mezclar destilados en un templo de peregrinación de quienes buscar disfrutar un buen trago.