«Yo recomiendo tomar jamón serrano en las dietas»: estos son los embutidos más y menos saludables

COCINA SALUDABLE

Saber elegir es complicado, sobre todo, porque a veces el fiambre que aparenta ser más saludable se convierte en el más nocivo (y viceversa)

10 mar 2022 . Actualizado a las 18:37 h.

Por un lado tenemos la imagen de la marca España, con sus buenos ibéricos como uno de sus signos más distintivos. Por otro, la corriente que invita a reducir el consumo de carne y la sombra de la alerta lanzada por la OMS en el 2015, cuando declaró cancerígena la carne procesada. Sea como fuere, el caso es que los habitualmente demonizados embutidos se meten en el cajón de productos insanos de manera generalizada. Y no todos son igual de nocivos ni tienen los mismos valores nutricionales, algo que empezó a quedar claro cuando se tumbó el mito del jamón york, ese producto que siempre ha sido considerado el embutido amigo de personas que se cuidan o que quieren bajar de peso. 

Para separar el grano de la paja y aclarar qué si podemos comer con cierta frecuencia y qué es mejor dejar para contadísimas ocasiones, vamos a tener en cuenta las kilocalorías de cada producto, que encontramos en la Base de Datos Española de Composición de Alimentos. Será una consulta orientativa porque, para entendernos, no es lo mismo, en calidad, un embutido que cuenta con un 45 % de pavo, que otro que está hecho al 94 % de este producto.

Atendiendo solo a la energía por cada cien gramos de alimento, el ránking quedaría, de más valor calórico a menos, del siguiente modo: