¿Quién gana la batalla del ultraprocesado?

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¿Nocilla o Nutella? ¿Whopper o Big Mac? Aunque en gustos no hay nada escrito, los ingredientes, sus calorías y la honestidad de sus fabricantes a la hora de detallar cómo se preparan estos productos, da buena cuenta de qué opciones son de lo malo, lo mejor

13 ene 2022 . Actualizado a las 19:13 h.

De buenas intenciones está el mundo lleno, y más el de los controvertidos ultraprocesados. Desde que Carlos Ríos y secuaces activaran la maquinaria en contra de las harinas refinadas, los azúcares y las grasas trans, convirtiendo el movimiento Real Food en una auténtica revolución, son muchas las marcas de comida rápida que se han tenido que poner las pilas para no perder acólitos. 

Hasta hace poco, a una ciudadana o ciudadano medio le bastaba el placer de hacer match con el glutamato para lanzarse a una hamburguesa, una pizza o unas patatas fritas. Este compuesto, básicamente, le procura un sabor más atractivo a los alimentos y se usa frecuentemente en la comida china (quizás por eso tantos y tantos resacosos acuden a este tipo menús). Ahora las tornas están cambiando y son este y otros aditivos los que precisamente están en el ojo del consumidor, que se debate entre el placer de un festín de grasa o el deber de alimentarse como es debido. Para evitar conflictos sanitario-morales, preguntamos a la nutricionista Viki Lorenzo si efectivamente entre alternativas semejantes que, a priori, distan de ser una oda a la vida sana, encontramos una de mayor calidad. El spoiler es el siguiente: dejemos de obsesionarnos con las calorías, y de fijarnos en los perniciosos eslóganes, y vayamos a la lista de ingredientes. Este es el quid de la cuestión.

«Cuando hablamos de calorías hacemos referencia a la energía que, a través de los alimentos, incorporamos a nuestro cuerpo, pero esta energía puede proceder de fuentes saludables o no, por eso como en los medicamentos, debemos fijarnos en la receta; es decir, la lista de ingredientes, y pensar siempre que cuantos más nombres extraños haya, peor». Esto abunda, aunque las compañías avancen en la dirección correcta. Por eso Lorenzo recomienda «ser consumidores conscientes y asumir que en este tipo de productos no vamos a encontrar, nutricionalmente, nada bueno», aunque sí hay pequeñas diferencias que encontraremos en los listados que incluimos a continuación, lo mejor es asumir que estos pecados es mejor dejarlos, todos, para ocasiones puntuales.