Trabaja como eventual en un centro de salud asturiano en el que falta la mitad del personal médico
05 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Desde las 8.15 hasta las 14.55 horas, 68 consultas. Y, al día siguiente, casi 80 citas entre las 8.20 y las 14.40 horas. Es la agenda de 48 horas de un médico de familia, con contrato eventual, en un centro de atención primaria de Asturias, en el que falta el 50% de la plantilla del personal médico. Entre consulta y consulta, casi todas telefónicas por las circunstancias excepcionales de la pandemia de coronavirus, apenas pasan unos minutos. A veces, ninguno porque tienen la misma hora, quizá teniendo en cuenta que si el paciente no responde al teléfono, se pasa de inmediato al siguiente y la lista corre.
Estas agendas, que pueden verse sobre estas líneas, han sido publicadas por Atención Primaria en Marcha, un movimiento integrado por profesionales y usuarios de los centros de salud de Gijón que se ponía en marcha a finales del año pasado para defender el servicio de atención primaria ante su «progresivo desmantelamiento» de los últimos años. La apretada agenda de dos días consecutivos «no tiene demasiada explicación», dicen desde este movimiento, que tiene previsto mantener un encuentro el próximo 10 de septiembre, misma fecha en la que la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón abordará también las carencias que se están manifestando durante esta crisis sanitaria en algunos centros de atención primaria de Gijón.
«Mientras no pasemos de discutir las palabras, léanse decretos, estrategias, mal vamos. ¿De qué manera se puede hacer así una intervención comunitaria? ¿Tener tiempo suficiente para atender domicilios, residencias de mayores…? No es solamente una cuestión de recursos, sino de organización y, más allá, de voluntad política. Seguimos diciendo que queremos hechos, no palabras», indican desde Atención Primaria en Marcha.
Las carencias en la atención primaria del área concreta de Gijón, como vienen denunciando desde el ámbito vecinal, sindical y profesional, no son nuevas pero se han venido agravando durante estos últimos meses ante las circunstancias especiales de la pandemia de SARS-CoV-2, en la que se ha puesto aún más de manifiesto el déficit de personal sanitario como ocurre en el centro de salud en el que trabaja el médico de familia que tenía que cumplir esas apretadas agendas en apenas seis horas.
Recientemente los vecinos de Contrueces, ante la saturación del centro de salud de referencia del barrio, exigían soluciones en la gestión para que la atención que se está ofreciendo estos meses no sea tan deficitaria e imposible de llevar a cabo.
Desde Atención Primaria en Marcha, que convocó varias protestas antes de la declaración de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se había dado un margen mientras se mantenía esta situación excepcional «en la que se está evidenciando la necesidad de una atención primaria fuerte y de calidad, 100% pública y universal».
También desde la entidad sindical de SICEPA/USIPA-SAIF se advertía recientemente del creciente malestar entre el personal facultativo por las decisiones que se están adoptando desde la gerencia del área de Gijón para cubrir las necesidades sanitarias de la población, con la imposición a los médicos eventuales de un tercer fin de semana al mes durante el verano y solicitar, primero, voluntarios entre los titulares para que realicen una jornada de 12 horas en los puntos de atención continuada además de las tres guardias semanales que realizan al mes.
Achacaban la situación de la que se partía, que la pandemia ha agravado, a la planificación y gestión de los recursos llevada a cabo en la última década con, por ejemplo, contratos de condiciones «precarias en cuanto a sobrecarga de horas» y la «falta de estabilidad», que han originado «el éxodo de profesionales» de Asturias, o «la nula previsión a largo plazo de las jubilaciones y la escasez y demora en el tiempo de resolución de las oposiciones». Ya entonces hablaban de una media de entre 40 y 50 consultas diarias.