O Baixo Miño vive atrapado en su pasado de estraperlo y contrabando; fue la otra primera zona caliente de tráfico de drogas en Galicia y los dos últimos macroalijos también planeaban por allí
La jubilación lo atrajo en el 2013 a su tierra, tras 39 años en Barcelona, para iniciar una vida fuera de los órganos de dirección de la Policía Nacional