Es un transporte de gran riesgo, ya que los pilotos no tienen reparos en la lanzar su pasaje al agua ante la presencia de las fuerzas de seguridad, aunque la mayoría apenas sabe nadar
Transmite su dolor y consternación por la acción de unos ciminales «sin formación religiosa ni académica». «Les han lavado el cerebro gente sin escrúpulos que se aprovecha de una situación inestable», afirma el colectivo.