Los 500 millones que perderían las arcas del Estado por rebajar el gravamen del 10 al 4 % se verían compensados con la reducción del gasto sanitario por la atención de patologías relacionadas con la mala alimentación
«El ministro ha traspasado una línea roja», sostiene en un comunicado la CEP, «al insinuar que algunos policías o guardias civiles asumen un discurso golpista».