El galés, apuesta de Florentino como relevo de Cristiano, iguala su peor racha sin marcar y el Bernabéu agota la paciencia al sentirle incapaz de tirar del Madrid
Tras filtrar que Conte ya estaba camino del banquillo para calmar el escozor de la goleada del Barça, sucumbió a la presión del vestuario para descartarlo