Una gijonesa supera el coronavirus tras 10 meses hospitalizada: «Estoy aquí, viva»

E.R. REDACCIÓN

ASTURIAS

Elsa Lomas ha abandonado hoy el Hospital Gregorio Marañón tras ingresar por coronavirus el pasado 11 de abril y sufrir numerosas secuelas como un infarto cerebral

16 feb 2021 . Actualizado a las 18:14 h.

Tras una intensa lucha, Elsa Lomas vuelve a casa después de estar 315 días hospitalizada. Esta gijonesa de 53 años ha estado durante diez meses combatiendo el coronavirus. La mitad de ese tiempo ha permanecido en la Unidad de Cuidados Intensivos, puesto que precisó de soporte ventilatorio, y, el resto en planta, ya que allí tuvo que hacer frente a las numerosas secuelas. Concretamente a un infarto cerebral y distintas infecciones. De esta manera, se convierte en la paciente más longeva del Hospital Gregorio Marañón y la española que más ha tardado en superar la enfermedad. Pero, por fin, ya ha recibido el alta.

«Antes tenía miedo porque en casa no va a haber ningún sanitario conmigo. Pero, ya lo he asimilado. Está mi marido y una persona que hemos contratado. Tengo unas ganas locas, como en casa en ningún sitio», reconoce Elsa en un vídeo publicado por dicho centro sanitario. Lomas volvió a renacer, ya que su vida cambió por completo el 11 de abril de 2020. Ese día había acudido a urgencias porque ya llevaba una semana con una fiebre alta y con unos síntomas que empeoraban por momentos. De inmediato le hicieron una PCR que confirmó que estaba contagiada de coronavirus y quedó ingresada. Pero, dada su situación tan compleja -su sistema inmunitario estaba muy debilitado debido al linfoma no Hodgkin diagnosticado desde finales de 2012 y su consiguiente trasplante de médula- y el agravio de la enfermedad, a los 15 días tuvo que pasar a la UCI.

Allí aguantó 48 horas sin ser intubado, pero le tuvieron que inducir un coma que hizo que viviera sus momentos más críticos. Tras tanto tiempo sedada, tuvo delirios. Lomas llegó a creerse que había dado a luz a mellizos en La Paz y quería saber dónde se encontraba, según recoge La Razón. Después de 25 días intubada por la boca, con cambios de posición constantes y unas elevadas dosis de corticoides, los médicos tuvieron que realizarle una traqueotomía. Por ello, tuvo que estar un mes conectada a un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Una máquina que hacía la función de sus pulmones hasta que finalmente el 15 de septiembre pasó a planta.