El impuesto de sucesiones en Asturias se acerca más a las recomendaciones de la OCDE

ASTURIAS

Pilar Canicoba

La organización pide recaudar más para corregir desigualdades y señala a Madrid como paraíso fiscal interno

13 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El impuesto de sucesiones es uno de los tributos más impopulares, lo es en buena medida por muchos malentendidos sobre su funcionamiento. De forma reiterada se le denomina «impuesto a la muerte» con la connotación de que grava a los fallecidos, o también se aduce que se trata de una «doble imposición» que carga la tasa dos veces a un mismo bien, pero los impuestos los pagan las personas, no los objetos; y un legado se paga por parte del heredero que recibe un incremento de patrimonio sin más mérito que ser familiar o beneficiario de un testamento. Por este cúmulo de sobreentidos causó un cierto estupor el informe hecho público esta semana por la OCDE en el que llama a los países, en el contexto de recuperación tras la pandemia, a poner en valor este tributo como un «importante instrumento» para recobrar recaudación. Ha sido polémico además por recoger la cita de un estudio que acusa a la comunidad de Madrid de actuar como un «paraíso fiscal interno» dentro del sistema autonómico español por sus bonificaciones radicales sobre el impuesto de sucesiones atrayendo (a veces de forma fraudulenta fingiendo una residencia que no es tal) a grandes patrimonios de otros territorios. La OCDE señala también que ese aumento de recaudación debería acercase más al 1% del PIB y dado que se trata de un tributo cedido a las comunidades sus resultados son muy desiguales: sin llegar a ese objetivo, Asturias se acerca más a la recomendación del organismo económico.

El Catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Oviedo, Javier Suárez Pandiello señala que «en un país como este en el que se dice que hay una imposición progresiva, y eso la marca la declaración de la renta que es progresiva pero entre asalariados, porque las rentas del capital tributan a tipos más reducidos, un impuesto que grava la transmisión del capital es lo menos que puede haber» y lamenta que se haga «populismo» respecto al impuesto de sucesiones de forma permanente desde el ámbito político y también desde el periodístico. «Todos los que atacan el impuesto sobre la base de principios liberales del mérito y la capacidad a mi juicio entran en una contradicción flagrante porque el señor que hereda no ha hecho esfuerzo ninguno, ni ha generado nada y le viene algo caído del cielo», destacando además que en EEUU es un tributo defendido por grandes fortunas.

Suárez Pandiello no comparte el argumento de que Madrid actúe como un paraíso fiscal interno «una vez que estamos de acuerdo en que se descentralice, tenemos que aceptar que haya diferencias», pero señaló eso sí, que ha su juicio, ha sido un error descentralizar la capacidad normativa sobre el impuesto, lo que ha dado pie a que haya grandes diferencias entre territorios y pueda cundir la sensación de agravio comparativo. «Si me preguntan si el impuesto debe de ser autonómico yo diría que no, este, como patrimonio, son impuestos hechos para ser estatales y en un estado descentralizado quien tiene más capacidad de redistribución de la renta es el gobierno central y así no hay este tipo de batallita fiscal y pelea por bajar más los impuestos entre territorios», destaca.