Anquela: «El único capitán de un equipo es el entrenador»

Azul Carbayón entevista al técnico del Real Oviedo a tres días del comienzo de la Liga

Anquela durante la entrevista
Anquela durante la entrevista
Alfonso Suárez
Oviedo

Relajado y sonriente, todo lo contrario que durante los 90 minutos que duran los encuentros. Así nos recibe Juan Antonio Anquela (Linares, 1957) en el Carlos Tartiere. A tres días del debut liguero, el técnico del Real Oviedo no oculta el cosquilleo propio de las grandes citas: «Ya llevo dos días que me cuesta…».

Recién finalizada su segunda pretemporada al frente del club, Azul Carbayón charla con el jienense sobre las carencias del curso pasado, la confección de la actual plantilla y la nueva idea que está intentando implantar en su Real Oviedo. 

El verano, tiempo de llegadas y salidas

-Pregunta: ¿Qué tal la pretemporada? ¿Deseando que acabe ya?

-Respuesta: Bien, hombre. Ya ha acabado.

-¿Quién se pone más nervioso con el final de una pretemporada, un entrenador o un jugador?

-Cuando era futbolista, los futbolistas. Ahora que soy entrenador, me pongo yo. Ahora ya llevo dos días que me cuesta…

-¿Qué tal el mercado de fichajes, le pones una nota?

-Bien. La nota hay que ponerla cuando empecemos a jugar y ver lo que da de sí cada uno. Estoy contento dentro de lo que se puede firmar. Vamos haciendo las cosas a razón de lo que necesitamos. Luego podemos acertar o no.

-¿Estás contento con las posiciones cubiertas en el equipo? ¿Veías carencias al equipo del año pasado?

-Veía que el año pasado teníamos mucha gente. Quería una plantilla corta y este año lo hemos conseguido. Hace falta que hayamos mejorado el nivel individual de cada uno.

-¿Fue petición tuya la plantilla corta y moverse en el mercado de Segunda?

-Sí. Vamos a ver, mis peticiones son muy fáciles. Son los mismos que os gustan a vosotros y a mí. Pero es imposible. Se han ido a Primera, al extranjero… Intentamos coger gente que cuando tú le digas una cosa, sepa lo que le estamos pidiendo y que no tengamos que estar pendientes de formación tanto tiempo.

-¿Se le han ido al Real Oviedo demasiadas primeras opciones en el mercado?

-Sí, claro que sí. Pero son opciones casi utópicas. No podemos firmar, por ponerte un ejemplo, al máximo goleador de Segunda porque se ha ido a Primera. A esos los quiere el Oviedo y todos los equipos.

-¿Te dio rabia que algunas negociaciones que estaban cercanas al final no se cerraran, como pueden ser Rodri o Cardona?

-Siempre he estado informado de las negociaciones. Yo quiero aquí al que quiera estar en el Oviedo. Esa es la primera premisa. El que quiera, bienvenido. Los que se han ido a otro lado consideran que ahí van a estar mejor y se respeta. En el mundo del fútbol vale todo.

No me hago ilusiones hasta que no veo al jugador aquí vestidos y firmados. No me hago ninguna ilusión con ninguno.

-En esa definición puede entrar perfectamente Joselu, que ha aguantado una negociación larga con el Granada.

-Sí.

-¿Compartes la ilusión de la afición por su llegada?

-Comparto la ilusión de tener 20 futbolistas, 18 más dos chavales que hemos subido y que van a estar con nosotros todo el año. Esa es mi ilusión. Espero ver la mejor versión de Toché, que lo ha hecho durante mucho tiempo y estoy seguro que volverá a hacerlo. Joselu, otra vez va a recuperar aquí la ilusión por jugar al fútbol y nos va a dar mucho. A ver si tenemos suerte con Ibrahima y tenemos tres delanteros que es lo que buscábamos. Y con Steven en el filial, que ha hecho una pretemporada magnífica y que al tener tanta gente tiene que ir abajo. Pero tengo ilusión con todos y con todo.

-De los jugadores que han llegado, ¿hay alguno que pensabas que sería muy difícil de conseguir? Bien por tema económico o bien porque jugaría en Primera.

-Sí. Ahí Ángel, la dirección deportiva y el jefe han tenido paciencia. Eran futbolistas apetecibles para otros equipos, pero no significa que vengan aquí y lo hagan muy bien porque el fútbol es caprichoso. A ver si podemos sacar el rendimiento que se puede de ellos.

-El verano es época de llegadas y de salidas, Cotugno, Valentini, Pucko, Mariga, Hidi, Fabbrini… ¿Qué les falto para tener un papel más importante aquí?

-Si ellos nos jugaron es porque yo no los puse. Lo único que te puedo decir es que el culpable soy yo en ese aspecto, pero aquí tuvieron oportunidades todos. Todos jugaron. Todos. Luego es evidente que yo tenía un once y que en ese once no estaban. Pero casi todos estuvieron en ese once. Casi todos porque el único que no tuvo oportunidad fue Olmes que se lesionó. Los demás, todos han jugado. Mirar los partidos cuando jugaron. Creíamos que había gente mejor, nada más.

La identidad, el juego y lo que se quiere ser

-Hablando un poco del juego, durante gran parte del año pasado, sobre todo de noviembre a febrero, se pudo ver a un equipo reconocible. Ante cualquier rival y en cualquier campo sabías qué Oviedo te ibas a encontrar. ¿Es eso lo más difícil de conseguir?

-Sí, pero luego hubo un momento en qué perdimos esa identidad. Y era lo que a mí me mataba.

-¿Qué pasó?

-Pues no lo sé. Fútbol. Segunda División. No te puedo decir otra cosa, no tengo otra explicación. Yo decía lo mismo, trabajábamos lo mismo, pero no sé. El equipo no se relajó y siguió corriendo, pero no era lo mismo.

Recuerdo partidos en los que ganamos a base de sufrir y sufrir y cogimos una racha tremenda. Pero es que la única forma que tenía de ganar nuestro equipo era esa. Veremos si este año logramos conseguir una identidad y mantenerla durante mucho tiempo.

-Siempre que se habla de la figura de Anquela salen las palabras intensidad, garra o lucha, pero pocas veces se habla del juego en sí. ¿Te da un poco de rabia eso?

-Sí, me da mucha rabia. Pero aquí matas un perro y te llaman mataperros toda la vida. Te ponen un cartel y te quedas con él. Dentro de la palabra intensidad entran muchas cosas.

Intensidad significa ser un equipo equilibrado, que juegue bien al fútbol, que tenga ilusión por conseguir algo. Y si alguien te quiere quitar eso por lo que luchas con ilusión pues irás más rápido y fuerte al balón. Intensidad no es pegarle para arriba y dar patadas.

-Desde el comienzo de la pretemporada, tanto en los entrenamientos como en los partidos, se está viendo a un equipo que trabaja claramente en la idea de dominar al rival a través del balón.

En líneas generales nosotros intentamos siempre llevar el peso del partido, unas veces se consigue y otras no.  

-Se han fichado jugadores para ello. ¿Ha sido el mercado el que ha dictado esta nueva idea de juego o al revés, se empezó a fichar a sabiendas que se quería ese perfil de futbolista?

-Hemos querido fichar jugadores para eso. Luego esto no es 2+2=4 e igual tenemos que cambiar. Lo único que aquí interesa es competir, que significa lo que ya te dije antes. Pero jugando bien al fútbol tienes más posibilidades de ganar. Es mi idea. Lo que tampoco se puede ser es esclavo de un sistema.

-¿Considerabas clave el fichaje de un extremo tipo Yoel Bárcenas? Ese perfil explosivo, que pueda jugar al espacio… ¿Lo echaste de menos la temporada pasada?

-En teoría lo teníamos con Yeboah, pero hubo complicaciones y al final no pudo demostrar. Yo estoy muy contento con todos los fichajes, lo que pasa es que ahora se pone el cartel, pero todo es mentira. El domingo empieza la realidad y podremos decir si los fichajes corren o compiten. Hasta que pite el árbitro están todos a cero.

Lo que me preocupa de un equipo de fútbol es saber lo no me voy a encontrar. Cuando yo sé lo que vamos a hacer voy super tranquilo a los partidos. Pero cuando las tengo, como el año pasado en cierta fase del curso, no me gusta nada. Lo tuvimos ahí y no supimos dar el giro de tuerca.

-Dices que la pretemporada es fútbol ficción, pero sobre el papel, ¿se puede decir que esta es una de las plantillas más completas que has tenido a tu disposición?  

-Yo he tenido muy buenas plantillas y en sitios donde la gente ni se lo podía imaginar. En Alcorcón por ejemplo. El segundo año en Segunda, cuando no metimos en el playoff, teníamos una plantilla tremenda. En Soria costó pero tuvimos buena plantilla los dos años. En Huesca lo mismo.

Esta es corta, pero creo que hay gente muy polivalente y capaz de jugar bien. Pero todo esto son palabrerías. Luego llega la hora de la verdad y si la cosa no arranca bien ya empiezan los debates y cada uno tiene su equipo. Yo tomo las decisiones antes y los demás opinan al acabar el partido.

El vestuario

-¿Tiene un entrenador trabajo extra tras perder a tres capitanes del año pasado?

-Aquí lo de los capitanes lo lleváis, desde mi punto de vista, al extremo. El único capitán es el entrenador. El que tiene que mandar es el entrenador. Los otros tienen que hacer lo que yo les diga. Esa es mi opinión y podré estar equivocado. Aquí no se negocian primas y para pedir cuatro cosas…

El capitán se ve en el campo, el que da ejemplo, el que tira y se remanga. Este tema me trae sin cuidado y aquí se le da mucha importancia. El capitán se tiene que ver el domingo a las 7 de la tarde. Lo digo muy en serio y lo veo así de fácil. El capitán es el ejemplo y el ejemplo es diario.

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