A un palmo de salir del túnel

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Afición del Oviedo en el Carlos Tartiere
Afición del Oviedo en el Carlos Tartiere Real Oviedo

El Numancia negó en el descuento la segunda victoria consecutiva de un Real Oviedo que volvió a conectar con el Tartiere

07 oct 2019 . Actualizado a las 09:07 h.

A sabiendas de que el término ‘partido fácil’ en Segunda División es lo más parecido a una criatura mitológica que te puedes encontrar en el mundo del fútbol, el día de ayer pintaba bien. Esa es la verdad. En frente estaba el Numancia, un equipo que a pesar de no deslumbrar con su plantilla llegaba a la capital del Principado tras siete jornadas sin perder. Pero el Real Oviedo estaba de estreno. Los azules, tras ganar en Tenerife, querían repetir victoria en la segunda jornada de su «nueva liga».

La lesión de Héctor Fernández y un césped que no está siendo lo prometido hicieron de los primeros 15 minutos un cúmulo de imprecisiones y parones. La solución era Saúl Berjón. El capitán sigue recuperando sensaciones y rápidamente se vio que tenía uno de esos días. La razón por la que el '10' tiene que estar siempre sobre el césped es porque en cualquier momento te puede firmar una actuación como la de ayer. 

Así las cosas, el Real Oviedo se adelantó en el marcador, el Numancia no llegaba y el Carlos Tartiere, por fin, sentía que su equipo tenía un partido controlado, algo que no vivía desde hacía varios meses. Tras el descanso, y a pesar de ciertas lagunas en el juego, el municipal ovetense subió una marcha en la animación gracias al trabajo del equipo.