Xusa Sanz, experta en nutrición para mujeres: «Muchas amenorreas podrían resolverse solo cambiando la alimentación»

SABE BIEN

Esta enfermera y experta en alimentación con perspectiva de género reivindica que «por sus niveles hormonales, no se les puede tratar igual que a un hombre»

13 oct 2021 . Actualizado a las 15:48 h.

Abordada desde cada vez más perspectivas, y objeto de interés de buena parte de la sociedad desarrollada, sorprende (pero no demasiado) que la perspectiva de género aún no esté realmente implantada en este terreno. Para revertir esta situación, el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionales de la Comunidad Valenciana ha organizado un curso de 35 horas para, de forma divulgativa, explicar que las diferencias biológicas que existen entre hombres y mujeres deben tenerse en cuenta desde la consulta de un profesional. Xusa Sanz, enfermera, experta en nutrición, y directora de estas jornadas, dedica parte de su tiempo a ayudar a mujeres a mejorar su alimentación en función del momento vital y los cambios hormonales que estén experimentando. 

«¿No somos los que comemos? Pues no tiene sentido que comamos lo mismo en la edad fértil que cuando aparece la menopausia, ni debería seguir la misma dieta una mujer con amenorrea que una con ovarios poliquísticos; sin embargo, tampoco hay unos alimentos concretos que se puedan recomendar de forma generalizada y por eso hay que tratar cada caso en concreto, pero como la perspectiva de género no consigue arrancar en este campo hay pocos especialistas y poca preocupación, de forma generalizada, por este tema».

«Según los cánones, las mujeres tenemos que ser guapas y delgadas, y conseguir esto sigue siendo el principal interés. Sin embargo, las alteraciones hormonales afectan al día a día de miles de mujeres, y con un cambio de alimentación pautado pueden mejorar, por ejemplo, muchas amenorreas». Explica Sanz que la pérdida de menstruación es, precisamente, el problema que más ve en consulta y que, en un buen número de casos, las chicas que dejan de tener la regla sufren lo que ella entiende como «la paradoja de la amenorrea». «Suele darse en mujeres que se alimentan excesivamente bien, entendiendo esto como personas que llevan una dieta muy restrictiva y que, además, empiezan a entrenar mucho. Se produce un desequilibrio interno y, por decirlo de algún modo, la energía se desvía hacia la superviviencia suprimiendo procesos secundarios, y la reproducción tiene unas exigencias energéticas brutales. De este modo ocurre que personas que nunca han tenido problemas de salud queriendo ser exigentes con sus rutinas se encuentran con esto, porque no se dan cuenta de que solo están haciendo bien las cosas de cara a la galería».