Las cuatro salsas que necesitas para bordar cualquier plato asiático

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La madre de todas las salsas orientales es la de soja, pero con tres más ya puedes triunfar con la cocina china, japonesa o vietnamita. Un apunte: si quieres ser riguroso es mejor que destierres los botes de teriyaki y salsa agridulce

24 sep 2021 . Actualizado a las 10:18 h.

Si a un español le quitas la salsa de tomate un buen puñado de recetas se quedan cojas. Lo mismo si a un fracés le robas la bechamel, a un mexicano el pico de gallo o a un estadounidense la salsa barbacoa. La cuestión es que en la muy extensa Asia oriental hay un aderezo que es la madre de todas las salsas, y a partir de la cual se puede empezar a jugar. Es curioso porque si uno quiere lanzarse al mundo de la cocina coreana, china o japonesa y se acerca a una tienda especializada, le abrumará la cantidad de condimentos con los que, parece, tiene que hacerse para preparar hasta el plato más sencillo.

Bea Orviz, pese a su nombre español, tiene sangre chino-indonesia y es una enamorada de la cocina asiática. Tanto es así que además de una web y un canal de Youtube, se encuentra perfilando un libro de recetas orientales pensadas para aquellos que quieren iniciarse en este tipo de comida sin romperse mucho la cabeza. Por eso, incide esta experta, es importante aclarar que, con alimentos de lo más común en la cocina mediterránea y con salsas que ya están incorporadas a los lineales de las grandes superficies de todas las ciudades, haremos maravillas culinarias que nos trasladarán directamente al Lejano Oriente.

«Es importante tener claro que solo necesitaremos en la despensa cuatro salsas para empezar a cocinar estos platos: el alma máter, la salsa de soja; mirin, aceite de sésamo y salsa de ostras. Con esto tenemos suficiente para aderezar arroces, tallarines, carnes y sopas. Igual de importante si nos vamos a tomar en serio esta labor es tener en cuenta que ni la salsa teriyaki existe como tal en Asia, porque es una técnica de cocinado, ni allí consumen la salsa agridulce como la venden en España; entiendo que esta es una influencia chino-americana que occidentalizó este aderezo convirtiéndolo en mucho más dulce, porque en realidad es una salsa casera en la que se nota bastante más el vinagre», comenta Orviz, quede madre china, sabe de lo que habla.