Siete recetas de pasta para cuando quieras darte un chute de hidratos

L. G. V.

RECETAS

Carlota Fariña

Es uno de los productos más versátiles de la despensa; vale para un roto (aprovechar los restos de la nevera), un descosido (improvisar una cena elegante) y, sobre todo, para llenar de la mejor manera un agujero en el estómago

25 oct 2022 . Actualizado a las 17:08 h.

Ha hecho de la cocina italiana un emblema reconocido en todo el mundo y hasta es capaz de ligar las tristes dotes culinarias de los universitarios con el último grito en Instagram. La pasta es, sin duda, el alimento más versátil de la despensa, ese que te saca de un apuro una jornada de resaca, que te apaña una cena elegante sin mucho esmero y el que te resuelve el táper para llevar el lunes a la oficina. A todo esto hay que sumarle (aunque no es lo mismo) que desde hace unos años consumidores celiacos o veganos tienen a su alcance opciones que les permiten disfrutar de uno de los placeres más mundanos de la vida: comer un buen plato de pasta.

Para los amantes de la vida sana, aquellos que no tiran ni la punta del espárrago y los que les cuesta abandonar la paella del domingo; todos tienen su plato. Te lo demostramos, a continuación, con estas siete recetas:

Fideuá de nécoras

El aire atlántico le sienta fenomenal a este plato que es perfecto para una comida familiar de domingo. Como siempre en estas elaboraciones, la dificultad radica en cogerle el punto al fideo, pero merece la pena intentarlo.

Pasta negra con langostinos

En esta receta te enseñamos a preparar la pasta desde cero, pero si no tienes tiempo o ganas, en la mayoría de supermercados ya puedes encontrar la conocida como pasta al neroSi eres de pizza con gambas, sopa de marisco y arroz negro, este es tu plato. 

Noodles thai con albóndigas de seitán

El seitán es una de las proteínas vegetales más polivalentes y, este plato, si se opta por una variedad de pasta apta para veganos es una alternativa perfecta cargada de nutrientes. Redondean el plato las lentejas, fuente de energía vegetal, los champiñones y el kale.

Ñoquis con salsa de tomates cherry y albahaca

Esta variedad de pasta, elaborada con patata, es más contundente que la tradicional pero, para muchos, también mucho más agradecida. Esta receta demuestra que a veces, en la cocina, la sencillez lo es todo, y que tan solo con un par de productos de calidad podemos hacer verdaderas maravillas.

Carlota Fariña

Fideos con berberechos

Este mar y tierra es un placer para los sentidos y una manera diferente de disfrutar de un plato de fideos. A acertar con el punto del fideo hay que sumarle en este caso, el cocinado del bivalvo. Es sencillo: cuando sonríe está listo para comer. 

Pasta con salmón teriyaki

Va a entrar de cabeza en el top 5 de recetas favoritas para llevar al trabajo. La salsa teriyaki, que le sienta genial al salmón, y la rotundidad de la pasta, convierten este plato en el clásico básico que te apetece siempre comer y, además, es del todo saludable. 

Lola Crespo

Lasaña con restos de carne asada

Y donde dije digo, digo Diego y cambio la carne asada por cualquier preparación que haya sobrado en casa. Desde unas espinacas con gambas, hasta los restos de una merluza o un estofado de ternera. Las lasañas, como las empanadillas, son el envoltorio que necesita la cocina de aprovechamiento para no solo no tirar nada, sino comer con gusto.

Rocío Garrido

Así se hace la auténtica carbonara

MARÍA VIDAL

Son solo cuatro pasos, así que en principio no deberías tener ningún problema para que el resultado se parezca al que sirven en la Piazza Navona de Roma. Lo primero que te tiene que quedar claro es que a esta salsa no hay que echarle nata, así que ni se te ocurra ponerla en la encimera, es casi un insulto para los italianos. Lo mismo que comer la pasta con cuchara. «Piensa que los italianos tienen una dieta mediterránea como nosotros, donde la nata no tiene mucho protagonismo en la cocina, excepto en los postres. Hay muy pocos platos que lleven nata. Te mata un italiano», explica Roberto Carballido, chef ejecutivo de La Saporita. Una de las claves son los ingredientes, porque a pesar de que ser una de las salsas más internacionales, hay casi tantas versiones como productos que se le pueden echar. Pero la auténtica, la original, solo lleva: guanciale (un embutido italiano sin ahumar, parecido al bacon), yema de huevo, queso, sal y pimienta negra. Nada más.

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