Los votantes británicos tendrán que elegir entre tres aspirantes que apenas convencen al electorado y que gozan de los niveles de aprobación más bajos del siglo. Boris Johnson tiene en discusión incluso su acta de diputado por Uxbridge, según los sondeos. Corbyn, denostado por los suyos, arrasará en Islington, aunque no contagia emoción. Y Jo Swinson se ha ido desinflando en las encuestas, víctima del voto útil de los proeuropeos.
Juan Francisco Alonso