Los plantígrados continúan en peligro de extinción en España, sin embargo, su población en la Cordillera Cantábrica ha aumentado significativamente en los últimos años
El esbardo, de dos años, presentaba un avanzado estado de desnutrición, atrofia muscular, fatiga y debilidad y sufría lesiones en los cuartos traseros que le impedían moverse, caminar y erguirse