Rebollo se arrepiente de no haber «dejado ahí tirada» a la Fundación Niemeyer

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

El abogado José Luis Rebollo, exsecretario de la Fundación Niemeyer, a su llegada a los juzgados de Oviedo. Rebollo es juzgado como supuesto cooperador necesario en un delito societario, sobre quien pesa una petición fiscal de 2 años y 3 meses. El juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Oviedo y comenzará con la declaración del principal acusado, que también afronta una petición del Ministerio Público de 10 años de inhabilitación y una multa de 24.000 euros.
El abogado José Luis Rebollo, exsecretario de la Fundación Niemeyer, a su llegada a los juzgados de Oviedo. Rebollo es juzgado como supuesto cooperador necesario en un delito societario, sobre quien pesa una petición fiscal de 2 años y 3 meses. El juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Oviedo y comenzará con la declaración del principal acusado, que también afronta una petición del Ministerio Público de 10 años de inhabilitación y una multa de 24.000 euros. J.L.Cereijido

El exsecretario general justifica su continuidad en el cargo que ostentaba entonces por «responsabilidad profesional»

26 mar 2019 . Actualizado a las 16:55 h.

El exsecretario general de la Fundación Niemeyer, José Luis Rebollo, ha mostrado su «gran arrepentimiento» por no haber dimitido de su cargo, en septiembre de 2011, para seguir con su profesión de abogado y «dejarla ahí tirada» porque ha sido «un calvario» defender las decisiones del Patronato. La Audiencia Provincial ha acogido la quinta sesión del juicio del Caso Niemeyer con la reanudación de la testifical de Rebollo, quien afronta una petición fiscal de dos años y tres meses de prisión y el pago de una multa de 7.200 euros como presunto cooperador en un delito societario continuado, informa EFE.

Rebollo ha justificado que continuó en su cargo por «responsabilidad profesional» y porque contaba con el respaldo de la entonces vicepresidenta del Patronato y alcaldesa de Avilés, Pilar Varela. Sin embargo, su apoyo sólo se mantuvo hasta el mes de junio de 2012, cuando Varela se reunió con la nueva consejera de Cultura y presidenta del Patronato, la socialista Ana González, que fue quien finalmente denunció ante la Fiscalía las presuntas irregularidades contables durante la gestión del exdirector general, Natalio Grueso, en relación con la emisión de facturas falsas o manipuladas.

Tras esa reunión, le transmitieron a Rebollo que ya no gozaba de la confianza para seguir en el cargo, a lo que él les contestó que quería dimitir «desde hacía tiempo» por el «calvario» que sufría y que debían convocar una nueva reunión del Patronato. En su testifical, ha corroborado que la Fundación mantiene con su sociedad profesional una deuda, y, al igual que manifestó, ha reiterado que él siempre fue partidario de que la contabilidad de la Fundación Niemeyer se sometiera a la fiscalización de la Sindicatura de Cuentas, pero su petición no prosperó porque los patronos «políticos» no querían.