El Principado se consolida como uno de los principales destinos turísticos dentro y fuera de España frente a otras regiones que sufren olas de calor
07 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Aún está por ver el límite de la afluencia turística de Asturias, uno de los destinos de moda en España como «refugio climático» frente a las tremendas olas de calor que se vivieron este año. En un contexto más amplio, el sector ha vivido una evolución notable en los últimos tres años marcada por récords de visitantes, un impulso a la desestacionalización y un creciente atractivo internacional que consolida al Principado como uno de los destinos más dinámicos del norte de España.
Los últimos años demuestran que la curva se mantiene. En 2023, Asturias cerró el año con cifras históricas de casi 2,76 millones de turistas y más de 6,68 millones de pernoctaciones, lo que representó un incremento significativo frente a 2022 y situó al destino en niveles inéditos hasta entonces, con un fuerte crecimiento del turismo internacional que supuso más de 600.000 visitantes extranjeros y aumentó su peso relativo en el total de estancias.
Ese ascenso prolongado continuó en 2024, cuando el Principado superó nuevamente sus mejores registros con casi 2,83 millones de viajeros y más de 6,72 millones de pernoctaciones. Estos resultados podrían obedecer a estrategias locales, pero la realidad es que toda España ha venido experimentando ese boom desde el fin de la pandemia de covid-19.
El año 2025 se perfiló, según datos parciales, como otro ejercicio de récord pese a ciertas variaciones mensuales, con una fuerte apuesta del sector por mejorar la oferta y desestacionalizar la demanda, así como incrementar la presencia de visitantes de otros países que contribuyen a estabilizar los flujos turísticos a lo largo del año.
El contexto regional también ha abreviado debates sobre medidas como la posible introducción de un impuesto turístico en algunos municipios para hacer frente a los costes asociados al aumento de visitantes, reflejo de un crecimiento que plantea oportunidades económicas, pero también exigencias de sostenibilidad y planificación.
Las perspectivas para 2026 apuntan a seguir en esta senda positiva, con expectativas de que se mantenga el incremento de pernoctaciones y visitantes si continúan las políticas de promoción, la mejora de conectividad y la diversificación de productos turísticos, aunque sin perder de vista el reto de gestionar de forma equilibrada el impacto ambiental y social del turismo.
Una buena estrella
Paralelamente a la evolución de turistas, la gastronomía asturiana ha reforzado su protagonismo internacional y se ha convertido en un activo clave para el destino. La región cuenta con una constelación de restaurantes galardonados con estrellas Michelin que han aumentado en número y prestigio en estos años, entre los que destaca especialmente la obtención de la tercera estrella Michelin por Casa Marcial en Arriondas, situado entre los pocos establecimientos en España con ese máximo reconocimiento.
Además de esta distinción de máximo nivel, Asturias acumula una docena de restaurantes con estrellas Michelin entre las ediciones 2025 y 2026 de la Guía Michelin España y Andorra, con novedades y nuevos reconocimientos que subrayan la rica tradición culinaria y creatividad de chefs locales y establecimientos pioneros.
Esta evolución en la alta gastronomía no solo ha elevado el perfil del destino como referente culinario, sino que ha contribuido a atraer a un público interesado en experiencias gastronómicas de alto nivel, reforzando la relación entre turismo y cultura gastronómica como motor de crecimiento para los próximos años.