Ninguna promesa de cambio de Gobierno ni de ayuda humanitaria detiene la dolorosa marcha de los caminantes venezolanos en su búsqueda de recursos para afrontar la profunda crisis en la que está sumido su país
Vivieron de niños la Nécora; algunos ni fueron condenados pero llevan años investigados y ya esperan sentencia en prisión; son la enésima camada de la activa cantera arousana
El tema de la ayuda humanitaria está tensando la cuerda en ese pulso que Guaidó y Maduro vienen sosteniendo en las últimas semanas. Una cuerda que está a punto de romper. ¿Por qué lado? Eso es lo que falta por ver.