Venezuela volvió acaparar titulares en los últimos días en el marco de la 73 Asamblea General de Naciones Unidas a la que tuvo la desfachatez de acudir Nicolás Maduro para echarle la culpa, una vez más, al imperio de la tragedia que vive el país y de la que él es su principal responsable.
El navajazo recibido el pasado jueves en plena campaña electoral por Jair Messias Bolsonaro lo ha disparado hacia la presidencia de Brasil y le convertido en el virtual Trump brasileño. Solo un nuevo terremoto político en un país sumido en la mayor crisis de su historia puede frenarlo