La consagración de Dabiz el travieso

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Fernando Sánchez | EUROPAPRESS

El chez de DiverXO, en Madrid, revalida el título de mejor cocinero del mundo

21 sep 2022 . Actualizado a las 18:12 h.

Aunque la facha diga lo contrario, hay ciertos puntos en sus discursos gastronómicos que suenan igual. Ferrán Adrià y Dabiz Muñoz, los cocineros españoles que más han revolucionado la alta cocina española, tienen en la libertad la razón de existir de sus platos, restaurantes y ganas de trabajar. La provocación, aunque la entiendan de forma diferente, es otro sello de identidad que genera interés y rechazo casi a partes iguales. Y después está la rebeldía. Ese toque irreverente que llevó a uno a cerrar El Bulli en su momento más álgido porque «ya había alcanzado la perfección» y, a otro, a subirle el precio a los menús de DiverXO un 46 % sin rasgarse las vestiduras. Sigue siendo casi imposible hacerse con una mesa.

Que Dabiz Muñoz consiguiese revalidar ayer el título de mejor cocinero del mundo da buena muestra de qué demanda la alta gastronomía en la actualidad: pasión, espectáculo, innovación y fantasía. Un totum revolutum de ingredientes que el madrileño (que, por cierto, recibió el galardón en su ciudad natal) hace años que lleva muy a gala. Y que ha creado escuela. Su manera de entender la cocina, desencorsetada y sin ningún límite a la hora de mezclar elementos imposibles, se ha llevado el aplauso de la crítica en un mundo donde aún reina el formalismo. También del público, que consigue pasárselo extremadamente bien en sus restaurantes, donde pese a todo, comer y beber sigue siendo lo más importante. Con 40 años y un look de eterno adolescente, Muñoz reconoce que está en el mejor momento de su vida y que es ahora cuando empieza a disfrutar de su profesión. 

En el 2013 empezó a hacerse conocido para las masas por unas declaraciones que marcarían su imagen pública: «Soy mileurista con tres estrellas Michelin», fue el titular con el que Cinco Días encabezó una entrevista con el chef tras alcanzar la máxima distinción que otorga la Guía Michelin. Desde entonces, las polémicas se han ido trufando de aperturas de locales, cierres, premios y mucha exposición mediática.