Un restaurante gijonés se suma a las recomendaciones de la guía Michelin: «Tenemos una oferta de sushi algo diferente»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

SABE BIEN

Álvaro Gragera y Carlos Fraguas chefs del restaurante Fumu
Álvaro Gragera y Carlos Fraguas chefs del restaurante Fumu

En tan solo dos años, la cocina japonesa tradicional de Álvaro Gragera y las ideas creativas de Carlos Fraguas han llevado a este establecimiento a obtener varios reconocimientos gastronómicos.

13 ene 2026 . Actualizado a las 15:08 h.

El universo Michelin no ha parado de crecer en Asturias. El Principado suma una docena de restaurantes que aúnan un total de 14 estrellas rojas, una de las distinciones gastronómicas más prestigiosas del mundo. Pero, como cada año, la guía roja ha querido destacar aquellos establecimientos que, pese a no contar con una estrella Michelin, sobresalen por su calidad, sus sabores, sus productos y por sus experiencias culinarias únicas. Son más de una veintena de establecimientos los que Michelin recoge en esta selecta lista, y entre sus últimas incorporaciones se encuentra un restaurante gijonés.

Se trata de Fumu, un restaurante regentado por Álvaro Gragera y Carlos Fraguas, situado a escasos metros del puerto deportivo de Gijón. Este establecimiento abrió sus puertas hace dos años y medio y, en este tiempo, ya ha conseguido conquistar los paladares más exquisitos con sus selectas elaboraciones que rinden culto a la cocina japonesa.

Los caminos de Álvaro y Carlos se encontraron entre fogones, pero sus historias son cuanto menos diferentes. Carlos estudió cocina en Gijón y, durante su carrera profesional, ha tenido la oportunidad de cocinar mano a mano con auténticos chefs de renombre como Martín Berasategui, que con más de 50 años de experiencia en el sector se consagra como el chef español con más estrellas Michelin del país: 12 en total. Además, hace cinco años, Carlos decidió montar su propio restaurante, también ubicado en Gijón, el Wabisabi, centrado especialmente en el ramen.

Por su parte, Álvaro descubrió el mundo de la cocina de casualidad. «No estudié cocina», confiesa Gragera. Desde hacía años, el ahora cocinero preparaba con constancia las pruebas para la Policía Nacional; con el objetivo de pagar la academia, «comencé a trabajar como repartidor en una franquicia de sushi». Hasta que un día le ofrecieron la oportunidad de pasar a formar parte del equipo de cocina. «Se me dio bien y fue cuando decidí que quería tirar por esto». Tras encauzar de nuevo su carrera profesional, esta vez entre fogones, Álvaro viajó a grandes ciudades para continuar con su formación como chef. «Estuve en Londres, trabajando en varios restaurantes japoneses. También tuve la oportunidad de trabajar en importantes restaurantes de Madrid».

Ambos cocineros coincidieron trabajando en un establecimiento y allí decidieron que era el momento perfecto para fusionar sus dos habilidades: Álvaro aportaría sus conocimientos sobre la comida japonesa y el sushi tradicional, mientras Carlos le daría el toque creativo y plasmaría en los platos de Fumu todas aquellas «movidas suyas que tiene en la cabeza».

Nació así Fumu, un establecimiento que, según recoge la propia guía Michelin, «plantea una cocina de raíces japonesas que toma como base los excelentes productos del Cantábrico y el recetario mediterráneo». Y es que precisamente aquí radica el gran éxito de este negocio gijonés. «Tenemos una oferta de sushi algo diferente a la que hay aquí en Asturias. Optamos por pescados que quizá no estamos tan acostumbrados a comer en crudo. Por ejemplo, un nigiri de dorada, que no deja de ser una versión de la espalda de dorada hecha al horno con salsa de ajo, pero en crudo».

Elaboración del restaurante Fumu
Elaboración del restaurante Fumu

Entre sus postres también hay grandes apuestas. Álvaro y Carlos han optado por la elaboración de un mochi casero de arroz con leche, consiguiendo así la fusión perfecta entre la cocina asturiana y la japonesa.

Desde el pasado mes de octubre, Fumu forma parte de la selecta lista de restaurantes que engloba la guía de recomendaciones de Michelin. Un reconocimiento que llegó «de sorpresa» y que ha llenado de emoción e ilusión a los dos chefs asturianos. «No nos lo esperábamos. Es verdad que, desde que abrimos, la gente nos dice que lo hacemos bien, pero no esperábamos llegar a esto. Es una pasada que reconozcan nuestro trabajo, el esfuerzo, la dedicación y las ganas que le ponemos a este proyecto». Pero este no es el único reconocimiento del que este restaurante gijonés puede presumir. Fumu se encuentra además recogido en la guía Macarfi y la guía Tapas.

Álvaro y Carlos aún no saben si su siguiente paso podrá ser la estrella roja; mientras tanto, ambos cocineros disfrutan del proceso: «La estrella llegará si tiene que llegar; lo importante es hacerlo bien y ponerle pasión. Dios dirá de aquí a unos años».